Los municipios del Norte de Tenerife con las zonas de baño más concurridas apelan al civismo de los usuarios en estos días de Semana Santa, en los que no se han puesto en marcha medidas extraordinarias. No habrá estrictos controles de aforo, salvo en complejos de piscinas como el Lago Martiánez; ni delimitación de parcelas en la arena, que en lugares como la playa del Socorro sí se aplicaron en verano. La vigilancia aumenta, pero el respeto a las recomendaciones para evitar la expansión de la pandemia del coronavirus dependerá en gran medida de la responsabilidad individual de los usuarios de las playas de Puerto de la Cruz, La Orotava, Los Realejos, Tacoronte, Garachico, Icod de los Vinos o Buenavista del Norte.

Las previsiones tampoco auguran que el sol vaya a lucir demasiado en los próximos días en el Norte de Tenerife, por lo que los ayuntamientos no esperan una afluencia masiva de bañistas a las playas de la comarca. Playa Jardín fue ayer un buen ejemplo de lo que se puede esperar esta Semana Santa en la mayor parte de la costa norteña: pocos turistas, bastantes familias y personas mayores, y grupos de adolescentes y jóvenes que disfrutan de sus vacaciones y lideran los incumplimientos en cuanto a la distancia social y el número de no convivientes.

La Policía Local de Puerto de la Cruz y el Cuerpo Nacional de Policía realizan rondas de vigilancia por las principales zonas de baño. Los agentes municipales se ven en la obligación de recordar de forma reiterada la obligación de no formar grupos de más de cuatro personas, salvo en el caso de los convivientes. Los adolescentes, y algunos jóvenes, parecen no tenerlo demasiado claro aún.

Los socorristas de Playa Jardín se limitan a velar por la seguridad de los bañistas, pero resuelven las dudas que algunas personas les plantean respecto al uso de mascarillas. En estos días se ha reforzado su presencia y estarán en las playas portuenses desde las 10:00 hasta las 20:00 horas. Fuentes de este colectivo explican que “en general el comportamiento de los usuarios es correcto, salvo cuando hablamos de algunos grupos de adolescentes que se desmadran y llegan a juntarse 15 o 20”.

Entre los socorristas de esta zona hay una máxima que ayer estuvo a punto de cumplirse: “Sol con mar malo, follones seguro”. La mañana comenzó despejada, pero a mediodía aparecieron las nubes y eso limitó la llegada de “los del turno de tarde”, formado en gran medida por adolescentes. Yaya, una mujer de mediana edad que acude asiduamente a este rincón del Norte, tiene claro que el disfrute ordenado de Playa Jardín puede autorregularse: “Por las mañanas vienen muchas familias y más gente mayor, que a partir de mediodía se van marchando y es cuando empiezan a llegar los más jóvenes”. A su juicio, “la mayoría de la gente respeta y se puede disfrutar de la playa de una forma segura y cómoda”.

Las dimensiones de Playa Jardín, a pesar del cierre de la cala central, permiten que los bañistas se repartan por la arena a distancias mayores de dos metros. Familias como la de Celeste, de La Orotava, se animaron a disfrutar del mar “después de que se aclarara que no es obligatorio estar con la mascarilla tomando el sol. Si nos hubieran obligado a estar todo el día con esto puesto, nos habríamos quedado en casa”.

Un agente de policía disfruta en familia de un día de descanso en el que veía “bastante respeto a las distancias” y al uso de las mascarillas, “aunque a veces anuncien una cosa y al día siguiente digan la contraria”. Un joven que se define como “negacionista” y “antimascarillas” aprovecha la libertad que ofrece la playa mientras, no muy lejos, un señor practica una mezcla de yoga y artes marciales. Sobre la arena y a una distancia prudente, hay espacio para todos.

Mientras caminan por la orilla, muy pocas personas se cubren la boca y la nariz. “Si para hacer deporte con distancia no es obligatorio, mucha gente viene aquí a ejercitarse y no debería exigirse”, plantea Antonio, otro asiduo de Playa Jardín. Varios jóvenes juegan al voleibol en parejas, separados por la red; algún niño da patadas a un balón, aunque se supone que está prohibido, y tres chicos sin mascarilla, echados en la toalla, presumen de civismo porque sólo se la han quitado para irse a bañar “dentro de un rato”.

Puerto de la Cruz.

Mientras en Playa Jardín, San Telmo y Martiánez se apela a la responsabilidad ciudadana, en el Lago Martiánez, que reabrió ayer tras dos meses cerrado, sí existe un estricto control de aforo. Desde el pasado 30 de enero se han ejecutado obras de mejora y mantenimiento en este complejo municipal de piscinas, donde los carteles y la megafonía recuerdan de forma reiterada, y en varios idiomas, la necesidad de cumplir con cuestiones claves como la distancia social. En esta primera jornada de reapertura, la afluencia de bañistas fue más bien escasa. Las nubes no ayudaron.

Los Realejos.

La playa del Socorro ha sufrido en los últimos meses el impacto de varios temporales, que han depositado gran cantidad de piedras en la zona de arena. El Ayuntamiento realejero ha descartado parcelar los espacios disponibles para bañistas en esta temporada baja y esperará a que la arena vuelva a cubrir una mayor superficie. La idea del gobierno local (PP) es retomar la parcelación cuando se acerque el próximo verano. De momento, se mantendrá la vigilancia habitual.

La Orotava.

Pese a tratarse de días festivos, el Ayuntamiento de La Orotava no ha detectado una afluencia significativa a la playa del Bollullo, que es la única que se mantiene abierta de forma oficial en esta época del año. El gobierno municipal (CC) ha encargado a los socorristas que realicen el control de aforo por si en algún momento es necesario cerrar el acceso a la playa, tal y como se hacía el pasado verano.

Tacoronte.

El alcalde tacorontero, José Daniel Díaz (NC), detalla que en estos días festivos se ha descartado la imposición de aforos extraordinarios o la habilitación de parcelas de uso en lugares como El Pris o Mesa del Mar. Los agentes de la Policía Local y los voluntarios de Protección Civil serán los encargados de velar por el uso correcto de las mascarillas y por el respeto de las distancias y el resto de limitaciones vigentes.

Icod de los Vinos.

En Playa de San Marcos, los socorristas se han mantenido en invierno y primavera “por primera vez”, según detalla el alcalde, Francis González (CC). Con el objetivo de colaborar en el cumplimiento de las medidas contra la pandemia, serán ellos los encargados de hacer un control de aforo “si fuera necesario”, en una playa donde por ahora se descarta establecer parcelas o sistemas de cita previa.

Garachico.

Con El Caletón y la piscina municipal aún cerrados, la única zona de baño disponible en el casco de Garachico es la playa del muelle, donde se reforzará la vigilancia del cumplimiento de las medidas sanitarias, pero sin controles de aforo ni parcelas delimitadas. Lo mismo ocurre en la playa de La Caleta de Interián, un barrio compartido con el municipio de Los Silos.

Buenavista del Norte.

Los vehículos particulares tienen vetado el acceso a Punta de Teno desde las 9:00 horas de hoy hasta las 20:00 horas del lunes. La única manera de acceder a la zona durante estos días a través de la carretera TF-445 será en transporte público (taxi o guagua) o bicicleta. En el resto de zonas de baño se pide respeto a la normativa en vigor y, sobre todo, distancia social.