El reguero de celebraciones que incumplen las normativas sanitarias impuestas por la pandemia de la Covid-19 y ponen en peligro a la población continúa en la Isla, a pesar de que Tenerife está en fase 3 –la segunda más restrictiva– y las autoridades sanitarias no paran de alertar de sus consecuencias por el grave riesgo de propagación que conllevan. Los últimos casos que se confirmaron ayer tuvieron lugar en los municipios de Santa Cruz de Tenerife y Arona.

En la capital tinerfeña, la Policía Nacional ha abierto una investigación por las denuncias de fiestas y reuniones sin respetar las medidas sanitarias ocurridas el pasado fin de semana en el Hotel Mencey, que gestiona la cadena Iberostar. Fueron protagonizadas en su mayor parte, según informó el Ayuntamiento capitalino, por un equipo que está rodando una serie en la Isla y se hospeda en este establecimiento.

El alcalde del municipio chicharrero, José Manuel Bermúdez, aseguró ayer durante una rueda de prensa que ha trasladado a la dirección del hotel la “preocupación” por estos incumplimientos. “Hemos abierto las diligencias oportunas para que no vuelvan a producirse hechos parecidos ni en este ni en ningún otro hotel de nuestra capital”, aseguró Bermúdez en declaraciones recogidas por la Agencia Efe.

Varios vecinos del Hotel Mencey denunciaron estos hechos a la Policía Local, que a su vez avisó a la Nacional. La cadena Iberostar, que gestiona este recinto hotelero de lujo en pleno centro de Santa Cruz, aseguró ayer “en relación con el incidente ocurrido durante el fin de semana” que “desde el momento en que se detectaron los incumplimientos por parte del equipo de vigilancia, el hotel dio parte a la Policía Nacional y se siguieron los protocolos establecidos para asegurar el cumplimiento del toque de queda y disolver la concentración de personas”. “No se han vuelto a reportar incidentes similares hasta el momento”, precisó.

Una incidencia tras otra

El primer fin de semana de Semana Santa estuvo cargado de incidencias en la capital tinerfeña y otros puntos de la Isla. Este periódico ya informó en su edición de ayer de que la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife tuvo que intervenir durante la noche del sábado en una decena de fiestas en domicilios particulares del municipio, que conllevaron más de 30 denuncias y la detención de un hombre durante la cual una agente resultó herida.

En una de las intervenciones en una vivienda situada en la calle Elías Ramos González, 13 personas celebraban una fiesta, cuando el límite de las reuniones es de 4 personas. Los agentes que se personaron requirieron a los participantes para que abriesen la puerta del domicilio, hecho que se produjo una hora después. Una vez dentro, la actitud de uno de ellos obligó a su detención, y una agente interviniente resultó lesionada, mientras que se levantaron las correspondientes actas sancionadoras.

En domicilios particulares

En sus declaraciones de ayer sobre los incumplimientos en el Hotel Mencey, el alcalde condenó, además, las numerosas fiestas en domicilios particulares que tuvieron lugar en la ciudad con motivo del inicio de la Semana Santa. “Es muy triste que todavía algunos no se den cuenta de que no hemos superado la pandemia y queda mucho trabajo por hacer”, lamentó Bermúdez. Para el alcalde, “las restricciones horarias no justifican que los ciudadanos organicen fiestas en domicilios particulares”. “En caso de que la Policía lo considere conveniente o necesario, reforzaremos el operativo para lo que queda de Semana Santa, fundamentalmente de jueves a domingo”, precisó.

También hubo celebraciones ilegales en el municipio de Arona que se conocieron ayer. La Policía Local del municipio sureño levantó 35 actas a otras tantas personas que participaban en una fiesta ilegal que se celebraba en Malpaís de Rasca, una Reserva Natural Especial, y que contó con más de medio centenar de asistentes, según informa el Ayuntamiento aronero. Para acceder al lugar, los participantes a la fiesta estacionaron sus vehículos en el entorno del campo de fútbol de El Fraile, desde donde accedían caminando hasta una zona próxima al faro de Rasca, única vía para llegar al lugar, donde tenía lugar la celebración.

Más casos en Arona

La Policía Local fue advertida de la existencia de esta fiesta por vecinos de El Fraile. Los agentes pudieron identificar a 35 de los asistentes, a los que propone sancionar porque incumplieron no solo el toque de queda, sino todas las medidas de seguridad establecidas por la pandemia y por atentar contra un espacio natural protegido. Una parte de los presentes huyó por el Malpaís en medio de la noche.

Asimismo, en el entorno del Centro Comercial San Telmo, situado en Los Cristianos, también en el municipio de Arona, se produjo una aglomeración de personas que disfrutaba de la noche bebiendo, bailando y de fiesta, pero sin mascarilla y sin respetar la distancia social ni el límite de participantes en cualquier reunión. Los vecinos ya han advertido de los sistemáticos incumplimientos en locales de esta del municipio aronero.