El gobierno municipal de Granadilla de Abona expresó ayer su satisfacción por la actuación que ha desarrollado en el expediente relativo a la construcción del Hotel La Tejita, una vez que Costas decidió modificar ligeramente el deslinde marítimo-terrestre y mantener en 20 metros el área de servidumbre. Desde la Alcaldía se manifiesta que “el Ayuntamiento ha actuado, desde el primer momento, con los informes técnicos favorables, cumpliendo con el Plan General en vigor y con los permisos sectoriales necesarios”.

El alcalde, José Domingo Regalado, recuerda que es el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco), a través de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar y de su Servicio Provincial de Costas de Tenerife, el órgano “que inicia la revisión del deslinde con el que la promotora de las obras obtuvo la preceptiva licencia de obras”. Al respecto, puntualiza que “es Costas quien ha decidido aprobar definitivamente un nuevo deslinde que alterará las condiciones de la edificación”.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó –en el suplemento de notificaciones– la resolución adoptada el pasado día 12 por la Dirección General de la Costa y el Mar respecto a la modificación del deslinde del tramo comprendido entre la Urbanización Costabella y Punta del Bocinegro, en Granadilla de Abona. Un expediente iniciado en febrero de 2018, a petición de las asociaciones Salvar La Tejita y ATAN, que Costas resuelve desplazando tierra adentro 458 metros lineales que abarcan de los vértices 147 a 155 del deslinde y mantener el área de servidumbre en 20 metros en todo el trazado.

Afectado el 10% del complejo

Esta decisión afecta solo a algo más del 10% del proyecto del Hotel La Tejita, que reducirá su capacidad alojativa a unas 280 habitaciones. Muy lejos de la afección que pretendían Salvar La Tejita y ATAN, que propusieron un desplazamiento mayor del deslinde hacia el interior e incrementar el área de servidumbre a 100 metros, lo que haría inviable el complejo turístico proyectado. El mismo cuenta con licencia municipal de obras, concedida el 21 de diciembre de 2018, pero la decisión de Costas obliga a la empresa promotora, el Grupo Viqueira, a modificar el proyecto, por lo que será necesaria una licencia de reformado, que no implica la paralización de la obra.

Salvar La Tejita anunció ayer que recurrirá la decisión de la Dirección General de la Costa y el Mar y que “lucharemos para que se mantenga la paralización del hotel” mientras se tramita el recurso. La asociación es tajante al manifestar que continuará trabajando “por todas las vías legales para que no haya ninguna construcción ilegal en esta zona”. Sostiene el colectivo que “hemos descubierto muchas irregularidades legales dentro de la licencia de obras y el proceso de revisión del deslinde”. En este punto, Salvar La Tejita anuncia que “continuaremos nuestra lucha hasta que cada político, empresario, técnico, funcionario o arquitecto que es, actualmente, presunto responsable sea responsabilizado y procesado por las vías judiciales”.

La asociación, que promovió la revisión del deslinde e inició el movimiento social para impedir la construcción del complejo turístico, rememora que este es uno de los aspectos que está sujeto a una decisión judicial. Entre los restantes aspectos pendientes de sentencia menciona “la inexistencia de cualquier tipo de proyecto, estudio técnico o licencia para el tratamiento de aguas residuales”. Al respecto, puntualiza que “es de especial interés que el Ayuntamiento de Granadilla de Abona está actualmente bajo investigación oficial por vertidos de aguas residuales al mar sin depurar que durante años han afectado a distintos puntos del litoral”.