Un nuevo atropello puso en la mañana de ayer en evidencia la peligrosidad de la calle El Sol (TF-226), en El Rosario, y causó indignación en el alcalde, Escolástico Gil (IR-Verdes), quien volvió a exigir al Cabildo de Tenerife que cumpla de forma urgente el convenio firmado hace un año y medio para mejorar la seguridad en esta vía. Gil considera que “no es una cuestión política, sino de seguridad y de vidas humanas”.

Gil deseó una pronta recuperación a la mujer atropellada y subrayó que el accidente se produjo “justo en el cruce fatídico donde hemos comprado los terrenos para realizar una rotonda, tal y como nos exigió el Cabildo. Pese a que hemos cumplido nuestra parte, esa obra no está en el presupuesto insular de 2021 y se siguen produciendo accidentes en una vía donde ya han fallecido dos personas”.

“En noviembre hubo otro accidente y volvimos a recordar la situación al Cabildo. El malestar crece entre los vecinos por la inseguridad de una vía que carece de aceras y tiene problemas de visibilidad y de cruces peligrosos. Me he comprometido a hacer todo lo que esté en mi mano, y en las del Gobierno local, para tratar de desbloquear este asunto. En las próximas semanas habrá novedades. Vamos a tomar medidas porque el municipio de El Rosario se siente abandonado y los vecinos se encuentran en una situación límite. Esto clama al cielo”, advierte.

“Es una vía que utilizan los niños que acuden al colegio cercano, hay vehículos que circulan a gran velocidad y los accidentes son habituales. No se han producido más desgracias de milagro”, recuerda Gil, quien considera que el Cabildo insular debería mostrar más sensibilidad con una cuestión que “afecta a la seguridad de las personas”.

Las reivindicaciones sobre esta vía comenzaron hace 20 años y el gobierno actual logró desbloquear el proyecto en 2015. El Cabildo se comprometió a invertir 1,7 millones de euros, y el ayuntamiento a aportar 500.000 euros más. Hace año y medio, en julio de 2019, se firmó el convenio, pero la obra no se licita y el alcalde señala que “el cabreo es generalizado”.