Endesa reconoció ayer su responsabilidad en el origen del apagón general que dejó sin luz a Tenerife durante siete horas el pasado miércoles 15 de julio. El director general de la compañía en Canarias, Pablo Casado, ratificó que el inicio del cero energético fue provocado por la desconexión del ciclo combinado 1 de la central térmica de Granadilla y pidió disculpas a los tinerfeños "por los inconvenientes causados" durante el tiempo en el que no pudieron realizar su actividad normal por la falta de suministro.

Aunque la pasada semana la compañía no reconoció que hubiera habido un fallo de generación en alguna de sus centrales, los resultados preliminares de la investigación que está llevando a cabo la empresa ratifican que el origen del apagón tuvo lugar con el "disparo de un grupo generador y la sucesión de una cadena de circunstancias relacionadas con la operación del sistema".

Casado explicó que lo que ocurrió en la central de Granadilla no fue un fallo o una avería sino una desconexión fortuita, un problema que aseguró no es el único responsable del cero energético, ya que mantuvo que a partir de ese momento tuvo lugar una "concatenación de desafortunadas circunstancias" y que una actuación más rápida por parte de Red Eléctrica de España (REE) podría haber evitado el colapso total de la red.

El responsable de la compañía en el Archipiélago manifestó que el sistema debería poder soportar que se produzcan desconexiones como la que tuvo lugar el pasado miércoles 15 de julio a las 9:41 horas y que dejó a la Isla totalmente sin luz por segunda vez en menos de un año. Un fallo que provocó que algunos usuarios no recuperasen el suministro hasta siete horas después, ya que el servicio no se restableció por completo hasta las 16:44 horas.

El director de relaciones institucionales de Endesa en Tenerife, José Manuel Valle, expuso que la desconexión del grupo generador se produjo de manera fortuita y que este tipo de episodios son normales, de manera que para estos casos hay procedimientos de reserva para compensar esa producción.

Por eso, aseguraron que para evitar que este tipo de sucesos ocasionen apagones generales existen una serie de mecanismos de desconexión automática de algunos sistemas, -conocidos técnicamente como deslastres-, para adaptar la demanda a los niveles de generación que existen en ese momento. Un mecanismo que Pablo Casado asegura funcionó correctamente el 15 de julio, ya que insiste en que durante unos minutos tras la desconexión en Granadilla, el sistema quedó estabilizado y podía cubrir el 60% de la demanda.

Sin embargo, se produjo un déficit de potencia, ya que la generación en aquel momento no podía cubrir la demanda de suministro que iba en aumento, por lo que "llegó un punto en el que colapsó el sistema" y fue cuando se produjo el apagón general en toda la Isla.

De esta manera, Casado señaló que para evitar el cero energético hubiera sido necesario que Red Eléctrica hubiera desconectado de forma manual algunos sistemas más para equiparar generación y demanda, pero asumen que aún habiendo hecho esta operación la mitad de los usuarios se hubieran quedado igualmente sin luz, aunque afirmó que esto habría permitido recuperar el suministro de una forma más rápida porque hubiera existido tensión en la red. "Es normal que no se conozca la complejidad técnica de remontar un cero energético, pero la tiene, y es importante subrayar la importante labor realizada por el equipo", valoró.

El director de generación de Endesa, Saúl Barrio, explicó que el operador del sistema "actuó de acuerdo a los protocolos" y que por lo tanto las desconexiones que se realizaron fueron las que estaban recogidas en estos protocolos, pero insistió en que hubiera sido necesario hacer una desconexión programada de más clientes, para garantizar el equilibrio entre la generación y la demanda en aquel momento.

Responsabilidad

Por su parte, Red Eléctrica de España (REE) manifestó ayer en un comunicado que es "totalmente ajena a los fallos que provocaron el corte del suministro que afectó a la Isla" y que por lo tanto "no tiene ninguna responsabilidad en las causas que lo originaron".

La compañía aseguró que emitió las instrucciones precisas para evitar el cero eléctrico de Tenerife. De esta manera, reiteró que reaccionó de manera rápida y que dio "instrucción a Endesa Distribución para que procediera a reducir el consumo de manera manual" completando la actuación automática.

Asimismo, especificó que el tiempo transcurrido entre la desconexión de las unidades de generación en la central térmica de Granadilla y el colapso total del sistema fue inferior a dos minutos, por lo que se trata de un corto periodo en el que "no son exigibles actuaciones manuales", aunque Red Eléctrica puntualiza que fue capaz de identificar el incidente registrado, determinar las medidas de emergencia que se debían aplicar y dar la instrucción a Endesa Distribución, que no tuvo tiempo de proceder a reducir el consumo antes de que colapsara el sistema.

Por lo tanto, Red Eléctrica determinó que el incidente "tiene su origen y causa en la desconexión no justificada de un contingente de generación incompatible con la seguridad del suministro y que va más allá de los postulado por los criterios de seguridad aprobados por la normativa en vigor".

Sin embargo, el director general de Endesa en Canarias, Pablo Casado, aseguró ayer que la compañía no busca culpables ni asignar cuotas de responsabilidad, sino mejorar los protocolos de actuación entre los operadores y la administración para tratar de evitar que vuelva a ocurrir, algo que no descartó ya que asumió que los sistemas eléctricos de las islas son más "vulnerables" a diferencia de los de los territorios continentales, donde centrales de otras zonas pueden suministrar energía en el caso de que se produzca algún fallo.