05 de julio de 2020
05.07.2020
Buenavista del Norte

De Xurxa a Genoveva

El supuesto abandono y maltrato a una burra en Buenavista del Norte acaba en el juzgado

04.07.2020 | 21:44
Una de las imágenes de la burra junto a un perro, en la puerta de la finca donde reside, divulgadas por la asociación SOS Peludos.

La historia de una burrita enfrenta al Ayuntamiento con la asociación SOS Peludos, liderada por una empleada municipal. Tras meses de denuncias en redes sociales y una orden judicial de decomiso, el informe pericial de un veterinario concluye que el animal está en buen estado y en un lugar adecuado.

La historia comienza a mediados de enero de 2020 con una burra de raza majorera, de nombre Genoveva, parada junto a la puerta de un camino asfaltado entre invernaderos de una finca de Buenavista del Norte. Una imagen que a los ojos del colectivo SOS Peludos, presidido por una empleada del Ayuntamiento buenavistero, suponía un caso claro de abandono y maltrato animal. La asociación rebautizó al animal como Xurxa y, durante meses, ha reiterado la denuncia de su situación a través de las redes sociales. El asunto llegó al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Icod de los Vinos, que ha señalado la celebración de un juicio para el próximo mes de octubre.

Toda historia tiene diferentes puntos de vista y, en el caso de esta burra, hay dos relatos completamente opuestos. Quienes la llaman Xurxa consideran que el Ayuntamiento de Buenavista del Norte ha actuado de una forma pasiva y ha puesto en riesgo la salud y la vida del animal. Entre quienes conocen a la burra como Genoveva, todo lo ocurrido corresponde a la percepción errónea de alguien que confunde con una víctima a un animal viejo, libre y cuidado, que deambula por una finca de grandes dimensiones donde tiene agua, comida, refugio y cuidados desde hace años.

El relato de SOS Peludos comienza cuando ponen en conocimiento del alcalde, Antonio González Fortes (SSP), a finales de enero de 2020, "la existencia de una burra en condiciones no idóneas en una finca de El Rincón". Hecho que "se le reitera los días 26 de enero y 3 y 7 de febrero. Como un mes y medio después, el 10 de marzo, la situación seguía siendo la misma, se habla también con el jefe de la Policía Local".

"El 10 de marzo los agentes municipales entran en el recinto y hacen un informe exhaustivo del estado de la burra y de sus condiciones y envían una copia al Seprona de la Guardia Civil, los cuales toman cartas en el asunto y judicializan el caso como un posible maltrato animal", según sostiene SOS Peludos. Sin embargo, en los oficios y el auto del caso aparece como denunciante la presidenta del colectivo y no el Seprona.

Tras la judicialización del asunto, la trabajadora municipal que lidera esta asociación insiste en pedir al Ayuntamiento que saque a la burra de la finca y la traslade a un lugar "más adecuado".

Entre finales de mayo y principios de junio, el Ayuntamiento buenavistero recibe la orden de sacar a la burra y trasladarla a una explotación ganadera autorizada, una medida cautelar solicitada por el ministerio fiscal. Para SOS Peludos, "Xurxa cada vez está peor. La tristeza de su mirada te desgarra el alma". Por eso plantean su traslado a "un refugio santuario donde se dedican a la recuperación de equinos abandonados en la isla".

El alcalde, Antonio González Fortes, tiene otra visión de los hechos y sostiene que se ha desarrollado una campaña en redes sociales "muy agresiva, que exige al Ayuntamiento de Buenavista del Norte que retire el animal de esta explotación aludiendo a un caso de maltrato animal. Como ya informamos desde las redes sociales municipales, se trata de un asunto judicializado, pero por el que hemos mostrado una preocupación especial por colaborar".

"Desde que tuvimos en nuestro poder un auto del juzgado en el que se nos indicaba que debíamos sacar al animal, nos pusimos a su disposición y le solicitamos que nos aclarase los términos en los que debíamos realizar dicha acción. Como ya informamos, este hecho era sumamente importante, dado que la burra debía permanecer en una instalación ganadera autorizada. Por supuesto, durante este tiempo, hemos estado en contacto diario con juzgado, el Seprona, el Cabildo y diferentes instalaciones ganaderas autorizadas. Recientemente el juzgado nos comunicó que no era nuestro ayuntamiento la entidad que debía encargarse del traslado de la burra, aunque, aún así, hemos insistido en colaborar", explica.

"Una de nuestras principales preocupaciones tenía que ver con el estado de salud la burrita", detalla Fortes, quien concreta una de las claves de esta historia: "El veterinario encargado de emitir el informe que solicitó el Juzgado de Instrucción determina que Genoveva, que es el verdadero nombre de la burrita, está perfectamente, a pesar de contar con una edad avanzada. No solo está perfectamente, sino que se encuentra bien atendida, en un lugar idóneo y perfectamente identificada y fichada. Este informe nos ayuda a descartar un supuesto caso de maltrato animal y refuerza el buen trabajo que ha hecho la Policía Local, que desde el primer momento informó de que Genoveva estaba en un lugar con comida, agua, techo, sombra y amplitud para moverse".

El informe de la Policía Local hacía mención a unas heridas en sus patas, que el informe veterinario considera fruto de una alergia relacionada con las picaduras de insectos. A juicio del alcalde, "es importante que en estos asuntos, como en todos, las instituciones tengan un proceder guiado por profesionales que sepan calibrar la procedencia o no de realizar determinadas acciones".

El informe del veterinario, que conoce y ha tratado anteriormente a Genoveva, es claro y contundente: "En cuanto a las condiciones higiénico-sanitarias y de manejo, son adecuadas y he podido comprobar que tanto el propietario como el cuidador del animal se preocupan mucho de su bienestar (...). En mi opinión cumplen holgadamente lo dispuesto en la Ley 8/1991 de Protección de los Animales, no hay heridas ni maltrato animal físico ni psicológico y su estado de salud actual es bueno". Además, la burra, nacida el 26 de mayo de 2003, está dada de alta y tiene microchip.

Antonio González prefiere "no valorar las críticas y, sobre todo, el relato. Ese relato que está completamente alejado de la realidad, en lo relativo al estado de la burrita, a la que incluso se le ha cambiado su verdadero nombre. También el relato está completamente alejado de la realidad en cuanto a las acciones que el Ayuntamiento hacía y estaba obligado a realizar. No se ha tenido en cuenta la convivencia de todo este asunto con la gestión de una pandemia como la que hemos pasado estos meses, se ha renegado del trabajo de los veterinarios y se ha insistido de una manera machacona en entrar de cualquier manera a una propiedad privada para intervenir un animal que, según los profesionales, se encuentra perfectamente, no corre peligro y está en un lugar idóneo".

González lamenta que en un periodo tan complejo como el de los últimos meses, se acusara al ayuntamiento de pasividad, inacción e, incluso, de trato de favor hacia el propietario, "al que no tengo el gusto de conocer". A su juicio, "Xurxa no existe, es sólo un personaje. Se han inventado un personaje y una situación alejada de la realidad".

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