05 de noviembre de 2019
05.11.2019
SAN MIGUEL DE ABONA

Obligan a modificar el proyecto de la playa de San Blas 30 años después

La declaración ambiental caducó y el Gobierno canario condiciona la aprobación de la nueva al cambio del material del dique para evitar los erizos de lima y la afección al sebadal de la zona

05.11.2019 | 03:33
Litoral de San Miguel de Abona que ocupará la playa de San Blas.

El alcalde de San Miguel de Abona, Arturo González, se muestra escéptico sobre el futuro de la playa de San Blas. Programada desde 1991, está sujeta a la modificación del proyecto en base a lo determinado en la segunda declaración de impacto ambiental, que afecta a los diques sumergidos que contempla la obra.

La Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias condiciona la aprobación del estudio a que el modelo del dique no sirva de hábitat al erizo de lima, el depredador natural del sebadal existente en este enclave.

El regidor explica que este es otro revés para una obra "largamente demandada" por la Corporación local en un municipio que vive la expansión turística (ya supera las 5.000 camas) y que carece de una playa de referencia.

Arturo González recuerda que el proyecto Regeneración y acondicionamiento del paseo y la playa de San Blas, T.M. de San Miguel de Abona (isla de Tenerife) tendrá un coste superior a los 3,3 millones de euros y destaca que "los problemas que estamos encontrando no son de financiación, sino para obtener las autorizaciones" que permitan construir esta playa artificial. Un modelo "por el que creo que no apuesta la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar".

Pero el gobierno local está decidido. "No veo riesgo de que perdamos la playa, sino para obtener la autorización del Gobierno central para construirla". Arturo González (CC) defiende su creación porque el municipio lo necesita, teniendo en cuenta que, además, en la zona costera se concentra una población próxima a los 20.000 habitantes. Para ello, "esperamos del gobierno del Cabildo la misma sensibilidad que encontramos en sus predecesores".

La sintonía política con el gobierno insular del mandato 2015-2019 posibilitó que la Corporación insular encargara la modificación del proyecto de la playa de San Blas para adaptarlo a las exigencias medioambientales, así como la redacción del nuevo estudio de impacto ambiental, "actualmente en trámite por el Gobierno de Canarias", como paso previo a que la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar del Ministerio para la Transición Ecológica "nos permitan hacer la obra".

Arturo González explicó que la intención del Ayuntamiento y del Cabildo "era que nos autorizaran el proyecto y afrontar nosotros la construcción de la playa y su financiación". El objetivo es "dotar a San Miguel de la playa que necesita". Por ello, ya tiene un proyecto aprobado por Costas para hacer la playa de San Salvador, en las inmediaciones de San Blas. La idea es "que el Cabildo la incluya en el programa Tenerife y el mar con financiación en el presupuesto del año próximo".

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