El presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín, ha decretado la emergencia del arreglo de la rotura de la tubería de Balten que lleva agua de riego al sur de la isla.

Martín ha confirmado este martes que la tubería de BALTEN, que abastece de riego a la zona sur de la Isla y que se rompió en la tarde de este lunes, estará reparada "en un plazo máximo de diez días". Así reza el decreto de emergencia rubricado por el propio Martín, que adjudica paralelamente la reparación de la tubería de BALTEN, dependiente de la Institución Insular, por parte de la empresa Ferrovial Agroman SA, que ya han comenzado y cuyo presupuesto asciende a 35.000 euros (+IGIC).

La rotura tuvo lugar en la tarde del lunes en la zona de los Moriscos (Hoya Fría) en Santa Cruz de Tenerife, y también produjo el vuelco de la viga de hormigón, de 9,5 metros que la sustentaba, provocando, igualmente, la caída y quebrantamiento de la misma. Este hecho provocó un vertido de aproximadamente 2.000 metros cúbicos de agua regenerada, aunque no se produjeron daños personales ni materiales al margen de la estructura y la tubería.

Pedro Martín ha destacado "la rápida actuación de los técnicos de BALTEN para evitar una pérdida de agua mayor" y desde el momento del suceso dio orden de aportar la solución más rápida para evitar cualquier tipo de percance en la agricultura de la Isla. De hecho, la rúbrica ha tenido lugar apenas 24 horas después de detectarse la rotura de la tubería y con objeto de "evitar el desabastecimiento de agua de riego, y por tanto, de cultivos cuya recuperación podría ser duradera", expresó.

El decreto incluye, además, la redacción de un documento que evite situaciones "de similares características en el futuro, y en otros puntos de conducción", adjudicado a la empresa Marave Ingeniería SL, por valor de 24.000 euros (+IGIC).

A pesar de lo sucedido, Martín ha expresado que "el suministro de agua de riego no se ha visto perjudicado". De hecho, se cuenta, a día de hoy con un total de 264.000 metros cúbicos de agua procedente de los embalses de El Saltadero (190.000) y Valle San Lorenzo (60.000), así como de la desalinizadora de Granadilla (13.000). Esto garantiza el suministro de agua durante la ejecución de la obra.

Como ya se ha informado, un colector de Balsas de Tenerife (Balten) a su paso por la urbanización de Las Hespérides despertó este lunes 5 de agosto el temor entre los vecinos al romperse e inundar parte de la calle Uno Los Moriscos. Esta tubería se encuentra justamente a la altura del número 36 del enclave y encima de un aliviadero de pluviales procedente de la zona en donde se encuentra el acuartelamiento de Hoya Fría.

En este caso, sobre las 19:00 horas, los residentes de la urbanización alertaron a Emmasa, la compañía mixta de aguas del municipio de Santa Cruz, sobre la incidencia, que por su espectacularidad sembró cierto temor en el vecindario ante las posibles consecuencias de la misma.

Hasta el lugar se desplazaron la alcaldesa de Santa Cruz, Patricia Hernández, y el concejal de Servicios Públicos, José Ángel Martín, una vez que tuvieron constancia de la incidencia. Además de la máxima responsable capitalina, hasta el lugar llegaron efectivos de la Policía Local, de Protección Civil, Servicios Públicos y personal de Urbaser, así como técnicos y operarios de Emmasa y técnicos de la empresa dependiente del Cabildo de Tenerife, Balten, quienes hicieron las primeras evaluaciones sobre la tubería quebrada que bombeaba agua entre Santa Cruz y Valle San Lorenzo, en Arona.

Ya sobre el terreno los técnicos bloquearon el vertido de las aguas depuradas procedentes del colector e iniciaron los primeros trabajos para conocer las causas de la rotura del colector.

La primera consecuencia del vertido fue la pequeña inundación con materiales que se produjo en la calle Uno Moriscos, por lo que se decidió asegurar la zona, impedir el tráfico de vehículos y efectuar la limpieza de las zonas afectadas para tratar de abrir la calle sin ningún tipo de riesgo después de una incidencia en la que no se tuvieron que lamentar daños personales.