El empresario arenero Pedro Sicilia Delgado, uno de los tres condenados por la explotación ilegal de los barrancos de Güímar, ingresó en prisión el pasado 22 de julio después de que la Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife desestimara su recurso de amparo.

Sicilia Delgado logró evitar la cárcel inicialmente tras reconocer su culpabilidad y comprometerse a presentar un plan de restauración que tuviera el objetivo de reparar el daño producido en el entorno natural y a abonar una fianza. Sin embargo, el empresario no presentó el Plan de Restauración de la cantera, ni había depositado aval alguno, como condición para evitar el ingreso penitenciario. El documento hace constar que "el penado ha incurrido en un incumplimiento grave de las obligaciones impuestas como condición de la suspensión de la pena privativa de libertad". Por un lado, el auto afirma que el expediente de restauración de la cantera fue presentado en junio de 2018 y no llegaron a subsanarse las deficiencias encontradas por la Dirección General de Industria y Economía de la Consejería del Gobierno de Canarias. Y por otro, señala que tampoco ha pagado el afianzamiento requerido "desentendiéndose de manera absoluta de prestar garantía o aval alguno", por lo que se desestimó su recurso de amparo.