03 de octubre de 2020
03.10.2020

Una arquitectura sostenible: el gran reto

02.10.2020 | 23:17
Una arquitectura sostenible: el gran reto

¿Puede la arquitectura contribuir al cambio climático? La respuesta es rotundamente sí. El reto está principalmente en las ciudades, donde no para de aumentar la densidad de población, al menos antes de la pandemia. En cualquier caso, los retos que vienen por delante, subraya Vicente Boissier, deben poner la sostenibilidad en primer plano.

Está a punto de iniciarse la sexta Semana de la arquitectura cuya temática se centra en la Agenda 2030 y en el desarrollo de ciudades y comunidades sostenibles, los arquitectos y los colegios de arquitecticos estamos absolutamente comprometidos con ello, sin duda somos agentes fundamentales con mucha capacidad de aportar soluciones que tienen gran influencia en la calidad de vida presente y futura, la conservación del medio ambiente y la protección frente a los efectos del cambio climático.

Todos los expertos afirman que el 70 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades en un futuro próximo, por lo tanto, podemos determinar que en las ciudades esta una parte del problema y por tanto también la solución. La población del mundo será eminentemente urbana y las densidades de población en muchas de ellas subirán a niveles que todavía no conocemos o imaginamos. La situación de emergencia sanitaria provocada por la pandemia de la Covid-19, nos obliga a replantear gran parte de las iniciativas orientadas a la mejora de la calidad de vida y la salud, la introducción de un nuevo parámetro, el de la Seguridad Sanitaria generara grandes cambios en las respuestas y soluciones a los necesarios cambios que tendremos que impulsar en la mejora de nuestras ciudades.

Sin duda estamos en una época de cambios en todos los ámbitos de la vida, un cambio de demandas tan brusco como probablemente no se haya producido nunca antes. Evidentemente esto generará problemas de gran magnitud y, dada la velocidad a la que cambia todo, aun no tenemos la experiencia necesaria para gestionar dicho cambio con garantía de éxito lo cual nos sitúa ante un reto sin precedentes. No tenemos mucho tiempo, los cambios se suceden muy rápido, se va a precisar de un trabajo duro y colaborativo que permita agilizar los procesos y las decisiones. Para estudiar seriamente los procesos a los que nos enfrentamos se necesitara la participación y compromiso de todos y que los responsables de su gestión sean los más capaces y preparados. (ODS 17: Establecer alianzas para lograr los objetivos). La Semana de la Arquitectura se alinea con la participación y el fomento de alianzas entre distintos sectores sociales y profesionales, estamos convencidos de que sin ellas no será posible la consecución de los ODS.

Conseguir una ciudad justa será fundamental, esto tiene que ver con las personas, el acceso a la vivienda, la accesibilidad universal, espacio público, seguridad para todos, inclusión y no discriminación y la salud y la seguridad sanitaria.

Las ciudades también tendrán que ser ciudades de calidad, basadas en la declaración de Davos, la BauKultur, la defensa del patrimonio cultural de las sociedades, de los espacios y los edificios son fundamentales para estimular el concepto de pertenencia al lugar. El conocimiento de la historia de las ciudades donde vivimos, a través de sus espacios públicos, calles y plazas, genera la vinculación emocional con ella, por tanto, el desarrollo de nuevos modelos urbanos deberá conservar e incorporar el patrimonio en los nuevos entornos transformados, cuyos objetivos serán el de fomentar la relación sana entre las personas y los distintos colectivos sociales. Enfrentarnos y promover los necesarios cambios contemplando la preservación del patrimonio cultural urbano, edificios y espacios públicos, no será fácil, pero será básico para salud y la calidad de vida de la ciudad.

La ciudad es una gran consumidora de recursos, impulsar la economía circular, y por tanto la arquitectura circular, es decir, la eliminación del concepto de usar y tirar será fundamental para reducir dicho consumo.

La influencia de las ciudades sobre el entorno natural, y especialmente en su entorno inmediato, nos obliga a considerar la complementariedad de los territorios, y considerar la naturalización de los espacios urbanos como una prioridad al objeto de reducir la presión sobre el medio natural, es importante la creación de un paisaje amable en los entornos construidos.

Los arquitectos somos responsables y debemos estar comprometidos con el impulso de los cambios necesarios en las ciudades y los edificios, especialmente los residenciales y con el fomento de las alianzas necesarias en la sociedad para conseguir ciudades de calidad, resilientes, inclusivas, seguras, saludables, accesibles y económicamente viables.

La Semana de la Arquitectura que empieza está marcada por las condiciones de seguridad sanitaria que nos ha impuesto la pandemia de la Covid-19, que sea posible aun en estas condiciones se debe al esfuerzo resiliente del equipo de personas e instituciones que participan en su organización, personal del Colegio, colaboradores externos, voluntarios, instituciones y empresas colaboradoras, gracias a todos, espero que la disfruten y que sirva para añadir conocimiento y capacidad para trabajar juntos en la mejora de la calidad del espacio construido.

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