18 de julio de 2020
18.07.2020
LA PENÚLTIMA PALABRA

La nostalgia del infinito

17.07.2020 | 23:12

Con ese mismo título, Giorgio de Chirico pintó en 1913 un cuadro que representa, blanca, la torre más alta de Turín que tanto gustaba a Nietzsche. ¿Se puede tener nostalgia del infinito? Si por infinito entendemos como los griegos, lo que no tiene límite -que caracterizaría a lo perfecto- entonces difícilmente se puede tener nostalgia de algo análogo a lo amorfo, a lo confuso, a lo incompleto, a lo indeterminado. Un concepto negativo, que bien podría ser representado por Caos. A diferencia y distinto de Cosmos, ordenado y perfecto justamente porque tiene límite. O Cosmética que se ocupa de poner orden en el rostro.

La valencia positiva de infinito se encontraría en lo divino. Dios es infinito. E invisible e ilimitado. Como el universo, como el todo.

Concebido como imaginación del mismo modo en que es concebido en el, acaso, más bello poema sobre este tema, El infinito de Leopardi. Y se hallaría también en el sublime romántico, esa percepción sensible de lo ilimitado.

El símbolo, (l) un ocho acostado, ha dado pie a figuras como la banda de Moebius, donde no se puede distinguir lo externo de lo interno, lo visible de lo no visible.

El geógrafo Estrabón sostenía que el mundo es una isla y al mismo tiempo cada isla es un mundo. Donde se da la exuberancia del límite; con confines precisos, rígidos, definidos.

Cuando la imaginación creó utopías ( u-topos, sin lugar) no le quedó más remedio que representarlas con forma de islas. Las utopías son islas.

Desde La Palma se avistó San Borondón. Su regidor, Francisco Fernández de Lugo llegó a preparar tres navíos para ir a buscar la Isla Perdida. En esos mismos años, en 1519, el rey Manuel I de Portugal en el Tratado de Evora, cedió a Castilla las Canarias incluyendo expresamente la Isla Perdida en cuanto "isla todavía no descubierta".

Sagaz, César Manrique, en La Palma, diseñó Monumento al Infinito camino al Observatorio desde donde observar un infinito mar de estrellas y de nubes.

"Y naufragar me es dulce en este mar" (Leopardi)

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