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Asesinato en Tabaiba

Nuevo juicio por el crimen de Tabaiba: la acusación cree que es "imposible" que a Rubén lo asesinara una sola persona

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife vuelve a juzgar al investigado que fue absuelto de un homicidio en Tenerife el año pasado tras resolver el TSJC que debía repetirse el juicio por "errores patentes" en un veredicto del jurado que condenó a otro procesado a 24 años de prisión

La magistrada presidenta de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, el fiscal y el abogado de la acusación particular en un momento de la sesión.

La magistrada presidenta de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, el fiscal y el abogado de la acusación particular en un momento de la sesión. / M. Á. A.

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Miguel Ángel Autero

Miguel Ángel Autero

Santa Cruz de Tenerife

El conocido como crimen de Tabaiba vuelve a juzgarse en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife. El asesinato de Rubén J., el 21 de febrero de 2023, en una vivienda de la localidad costera del municipio tinerfeño de El Rosario, a la que fue llevado mediante engaños por tres conocidos: Toño S., Antonio J. y José J., debe resolverse de nuevo por un tribunal popular después de que el año pasado se condenara a uno de los dos acusados a la vez que se absolvía al otro. Toño S. se suicidó horas después del crimen, mientras que Antonio J. y José J. fueron enjuiciados. "No hay dudas de que para consumar el asesinato tuvo que participar más de una persona", mantuvo este jueves el abogado de la acusación particular que representa a la familia de la víctima. El letrado sostuvo su afirmación al señalar que "Rubén era un hombre de gran corpulencia, por estatura y peso: 1,90 de altura y unos 110 kilos".

El año pasado, un tribunal del jurado declaró culpable a José J., conocido como José el de La Punta, siendo condenado a 24 años de prisión y al pago de 153.500 euros de indemnización para la familia de la víctima por el asesinato de Rubén. El otro encausado, Antonio J., fue declarado "no culpable". La sentencia, que reflejó la absolución sostenida por los miembros del tribunal popular en su veredicto, fue recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que se pronunció en contra de la absolución basada en los "errores patentes" desplegados por el jurado, lo que obligó a dejar en libertad a Antonio J.

El TSJC consideró que el jurado se apoyó en "en premisas erróneas, apartándose de las máximas de experiencia y de la lógica valoración de la prueba". Por ello, el alto tribunal canario anuló la absolución y determinó que la causa regresara a la Audiencia Provincial para que un nuevo tribunal popular se pronuncie respecto a las pruebas que se presentaron contra el acusado que fue absuelto. En su resolución, el TSJC también señaló que la sentencia contiene una motivación "solo aparente, insuficiente e irracional", con "errores patentes" y un "vacío motivador que vulnera el derecho a una resolución fundada y motivada".

Esta nueva vista no supone que el procedimiento comience de cero. Tampoco se va a revisar la condena de José el de La Punta por el asesinato de Rubén. El nuevo jurado debe pronunciarse exclusivamente sobre la posible responsabilidad de Antonio J., que fue declarado no culpable en el primer juicio.

El crimen se remonta al 21 de febrero de 2023, Martes de Carnaval. Rubén acudió a un apartamento de Tabaiba propiedad de Toño S., considerado por la Fiscalía y la acusación particular como el "planificador del crimen" o "autor intelectual".

"Toño, José J. y Antonio J. sabían para qué llevaban a Rubén al apartamento y lo que iba a pasar"

Rubén fue atacado con una pata de cabra y recibió numerosos golpes en la cabeza que le causaron la muerte de forma casi inmediata. ¿El motivo del brutal ataque que perseguía acabar con la vida de aquel hombre? Una presunta deuda por drogas de 103.000 euros que habría contraído Toño S. con Rubén. El señuelo para llevar a Rubén al apartamento de Toño, era que este tenía allí unos 70.000 euros, dinero que presuntamente le iba a entregar a Rubén para liquidar gran parte de la deuda. En el apartamento esperaban escondidos José J. y Antonio J., para atacar por sorpresa a Rubén con la pata de cabra.

Los atacantes confiaban que con uno o dos golpes dejaran noqueada a la víctima a pesar de su envergadura, sin embargo, no contaban con que acabara cayendo sobre una cristalera del apartamento provocando una gran escandalera que alertó a un buen número de vecinos del edificio. Y acabaron llamando a la Guardia Civil. "Si Rubén no hubiera golpeado con su cuerpo la cristalera, que acabó hecha añicos y causó un gran estruendo, no estaríamos aquí celebrando este juicio por asesinato", esgrimió este jueves el fiscal.

Toño S. se suicidó apenas unas horas más tarde del asesinato, dejando una nota manuscrita -"sin mucho sentido", según expresó el fiscal-, pero en la que escribió que "Antonio J. era una persona magnífica" y también exculpó a los otros implicados, aunque los investigadores no dieron credibilidad a ese documento.

Las cámaras de seguridad del edificio y de varios establecimientos cercanos permitieron reconstruir los movimientos de los acusados y de la víctima. Las imágenes mostraron sus llegadas al apartamento en diferentes momentos y la salida posterior de los implicados, ya sin Rubén. Durante la investigación también se tuvo en cuenta que varios teléfonos móviles fueron desconectados de manera simultánea al llegar a Tabaiba.

Antonio J. sostuvo en el primer juicio, como lo hace ahora también, que "fue sorprendido por el ataque" a Rubén y que permaneció al margen mientras José J. y Toño golpeaban a la víctima. Según sostiene, solo iba a reunirse con Rubén y Toño para hablar de la deuda económica entre ambos. Habría sido José el de La Punta, quien le dijo de la existencia de la deuda, ya que este se dedicaba a cobrar a particulares dinero que pedían a otros particulares.

El fiscal lo tiene claro, como también la acusación particular: "Las imágenes de las cámaras muestran la entrada al edificio de los cuatro implicados en este caso y la salida de tres de ellos. Entre la llegada de Rubén y la salida de los presuntos agresores, solo pasan cinco minutos, y eso que se tuvieron que se limpiaron las manos antes de irse del apartamento", refirieron las acusaciones para argumentar que "Toño, José J. y Antonio J. sabían para qué llevaban a Rubén y lo que iba a pasar".

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