La Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife pide una pena de diez años y seis meses de cárcel para dos jóvenes de 18 años por abusar sexualmente de una menor de edad en los carnavales de la capital tinerfeña.

El sumario señala que los hechos se produjeron de madrugada, cuando la menor, que había fumado porros y tomado bebidas alcohólicas durante toda la jornada y se estaba "perjudicada", se encontró a dos jóvenes y otro menor de edad en la Plaza de España.

Tras entablar conversación le propusieron a la acusada que se fuera con ellos en lugar de regresar a casa, a lo que accedió "puesto que no tenía donde ir", relata la Fiscalía, y acabaron en un piso que le habían prestado a uno de los acusados.

Al llegar al inmueble, uno de los acusados le pidió a la menor que le acompañara a una habitación y tras convencerla con insistencia de que se quitara la ropa --solo se descalzó-- se dirigió a ella para quitarle el 'body' y comenzó a besarla hasta que finalmente la penetró.

Mientras mantenían relaciones sexuales, el otro acusado y el menor de edad entraban continuamente en la habitación para molestarles hasta que el segundo procesado, con mucha insistencia, también, logró mantener relaciones sexuales con la menor.

Sin consentimiento

La Fiscalía expone que la víctima no podía prestar su consentimiento "toda vez que era menor y se encontraba impresionada y sin capacidad de reacción alguna ante la presencia de los tres varones, siendo dos de ellos mayores de edad y habida cuenta que se encontraba en un domicilio desconocido y sin dinero para regresar a casa".

La menor terminó manteniendo también relaciones sexuales con el otro menor y durante todo el acto sexual los hechos fueron grabados con un teléfono móvil sin que la menor "en ningún momento llegara a consentirlo".

Desde el Instituto de Medicina Legal describen a la víctima con una personalidad "con tendencia a mostrarse sumisa, fácilmente manejable, vulnerable y manipulable" y actualmente se encuentra en tratamiento psicológico.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de abuso sexual a menor de 16 años con acceso carnal y pide también la prohibición a los acusados de aproximarse a la víctima a una distancia inferior a 500 metros por tiempo superior en diez años al de la pena de prisión impuesta, libertad vigilada por otros diez años, la obligación de participar en programas de educación sexual, la inhabilitación para cualquier profesión u oficio que implique contactos con menores y el abono de forma conjunta de una indemnización de 10.000 euros en concepto de daños emocionales.

El juicio arranca el próximo martes, a las 10.00 horas, en la sección segunda de la Audiencia Provincial.