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La Guardia Civil intercepta un barco con más de 30 toneladas de cocaína, el mayor alijo localizado hasta ahora, y armas de guerra cerca de Canarias

El buque partió de África, fue interceptado a unas 200 millas de Tenerife durante la noche del viernes y llegó al puerto de Las Palmas en la tarde de este domingo

Apresado cerca de Canarias el buque con el mayor alijo de cocaína en alta mar

José Pérez Curbelo

Santa Cruz de Tenerife

Un barco que partió días atrás de África fue interceptado por la Guardia Civil cerca de Canarias con más de 30 toneladas de cocaína y algunos de sus tripulantes portaban armas de asalto.

Esa es la cifra estimada hasta este domingo, a falta de un recuento más concreto. De ser así, se trata del alijo de dicha droga más importante interceptado en alta mar cerca de Canarias. Los fardos estaban escondidos en la parte interior del casco.

La intervención del buque cargado de droga se produjo durante la noche del pasado viernes, fue interceptado a unas 200 millas de Tenerife y en la tarde de este domingo llegó al puerto de Las Palmas de Gran Canaria.

La operación fue desarrollada por investigadores de la Guardia Civil, que contaron con el apoyo fundamental de profesionales del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) número 8 y de la Unidad Especial de Intervención (UEI), un grupo de élite del Instituto Armado.

De Sierra Leona

La embarcación, Arconian, partió de un punto de Sierra Leona, en la costa occidental de África y supuestamente su destino era Libia.

El citado barco salió de Freetown el pasado 22 de abril. Y fue interceptado por los agentes de la Guardia Civil durante la noche del pasado viernes, 1 de mayo.

Los integrantes del GRS 8, con base en Tenerife, y sus compañeros de la UIE fueron al encuentro del buque con droga en una patrullera de la Guardia Civil. Y después utilizaron lanchas semirrígidas para el abordaje del carguero.

Tripulantes

Los agentes del GRS número 8 y los de la UIE encontraron a un total de veintitrés tripulantes, según los escasos datos que han trascendido. De ellos, diecisiete son de nacionalidad filipina y los seis restantes son angoleños.

Supuestamente, los ciudadanos filipinos se ocupaban de pilotar la embarcación y las tareas de marinería, mientras que los angoleños realizaban las tareas de seguridad y control del cargamento. Iban armados, con el objetivo de evitar vuelcos, es decir, robos de parte o de toda la mercancía ilícita.

Armas de asalto

Para evitar los asaltos de otros grupos de narcotraficantes, los tripulantes de origen africano llevaban armas como Kaláshnikov (AK-47) y diversos fusiles del modelo M16.

Cuando los guardias civiles entraron en el buque, los hallaron escondidos en la proa.

Una de las hipótesis de la Guardia Civil es que las toneladas de cocaína iban a ser descargadas, de forma progresiva, en lanchas semirrígidas (zódiac) en aguas próximas a Canarias y del Estrecho de Gibraltar.

Combustible

Supuestamente, el Arconian también iba cargado con combustible para suministrar a las lanchas que efectuarían la carga de fardos de cocaína.

Al parecer, la operación se encuentra bajo secreto de sumario y está dirigida por la Audiencia Nacional.

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