Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una investigación de más de un año

La sumisión total que imponía el gurú en la secta desarticulada en Tenerife

El líder dio instrucciones a dos padres para que sus hijos no fueran vacunados o llevados al colegio, según el criminólogo Félix Ríos, acusación popular en el caso

Uno de los espacios destinados a rituales por la supuesta secta en una casa de La Esperanza.

Uno de los espacios destinados a rituales por la supuesta secta en una casa de La Esperanza. / El Día

Santa Cruz de Tenerife

Un adepto a la secta desmantelada en Tenerife a finales del pasado año llegó a dejar su trabajo de socorrista porque en su actividad debía usar un bañador de color rojo. Y es que dicha tonalidad estaba prohibida en las prendas de vestir para los seguidores del citado grupo sectario, que presuntamente utilizaba prácticas de rituales santeros para esconder actividades delictivas, según la investigación desarrollada por la Policía Nacional.

A mediados del pasado mes de diciembre, agentes de la Brigada Provincial de Información actuaron en una vivienda del municipio de La Esperanza y procedieron a la detención de cuatro personas, entre ellas el supuesto líder, José Alfredo C.C., mientras que en Las Palmas de Gran Canaria se arrestó a un quinto implicado. Los delitos atribuidos a las personas apresadas son asociación ilícita, maltrato animal, estafa, lesiones, contra la salud pública y falsedad documental.

El criminólogo tinerfeño Félix Ríos, cuya asociación de carácter forense ejerce la acusación popular en este procedimiento, explica que el ejemplo del color prohibido en el bañador y otras piezas de ropa entre los adeptos es sólo un ejemplo de la capacidad de influencia que el cabecilla de la asociación ejercía sobre la vida y decisiones importantes en la vida de sus seguidores.

En libertad con cargos

Ríos asegura que José Alfredo, el único investigado que llegó a entrar en prisión provisional, comunicada y sin fianza, salió de la cárcel hace varios días y se halla en libertad con cargos a la espera de juicio. En opinión de este investigador, la mencionada medida judicial procede desde un punto de vista procesal, puesto que ya no es factible que dicha persona destruya pruebas.

No obstante, estima que existe preocupación entre algunas de las presuntas víctimas a que el líder y su entorno puedan seguir ejerciendo técnicas de persuasión coercitiva a los adeptos activos antes de la operación de la Policía Nacional, o que intenten captar a nuevos seguidores, con la intención de obtener más ingresos con los que afrontar su defensa en el actual proceso.

«No hay que olvidar que en fase de instrucción judicial han existido declaraciones de exadeptos que han explicado con absoluta claridad las técnicas que el gurú utilizaba para intentar limitar su actuación y libertad de pensamiento en su vida cotidiana», apunta Félix Ríos.

Según la Policía Nacional, el grupo usó la imagen de la Unesco sin tener autorización de dicha institución

A dos ciudadanos que confiaban de manera plena en el supuesto responsable de la organización desmantelada se le dieron instrucciones para que sus respectivos hijos, menores de edad, no pasaran procesos de vacunación médica o no asistieran al colegio, apunta el criminólogo tinerfeño. Ríos indica que tras «la brillante operación policial» llevada a cabo por la Brigada de Información de Santa Cruz de Tenerife, después de un año de investigación, están pendientes de valorar los resultados de la extracción de contenido de todos los dispositivos digitales decomisados durante los registros.

Entre esos elementos figuran teléfonos móviles, discos duros, tablets u ordenadores portátiles, entre otros. Además, profesionales de la Comisaría General de Información, con sede en Madrid, se ocupan de realizar, por una parte, un estudio económico exhaustivo de las cuentas oficiales en entidades bancarias, y por otro el informe de la Seguridad Social o las declaraciones a Hacienda del líder de la organización y de los adeptos de primer nivel.

Además, analizan abundante documentación manuscrita con un elevado número de donaciones efectuadas por personas vulnerables para la realización de diferentes rituales, así como otros ingresos bancarios, por ejemplo, a través de la aplicación Bizum.

Gran movimiento de dinero

Como muestra del volumen del dinero que recibían, señala Ríos que algunos adeptos de confianza del líder presuntamente llegaron a superar las cantidades de aportaciones que podían recibir mediante Bizum a lo largo de un mes para costear los mencionados ritos.

El criminólogo recuerda que esta no es una operación policial en contra del culto de la santería, sino contra personas que, amparadas en las prácticas de dicha religión afrocubana, desarrollan presuntamente actividades de carácter delictivo.

En el transcurso del procedimiento, el supuesto «número dos» de la secta, residente en Las Palmas de Gran Canaria, negó tener cualquier tipo de contacto o relación con las actividades del grupo de José Alfredo, salvo que ofreció algunas charlas de tipo espiritual. Aclara Ríos que, en cambio, obran en las actuaciones evidencias que pudieran apuntar a lo contrario, como una fotografía decomisada en una de las sedes del grupo durante la operación policial, donde se le ve con ropa ritual junto al supuesto cabecilla de la organización. Por ahora, la jueza ha decidido mantenerlo en la causa como investigado.

Un seguidor renunció a su trabajo al tener que llevar un bañador rojo, un color vetado por el responsable de la secta

En base a las indagaciones realizadas por dicho investigador, el grupo sectario supuestamente también cobraba cantidades relevantes a los adeptos para entregarles diplomas, que decían estar avalados por la Unesco, pues tenían sellos que así lo aparentaban.

Sin embargo, la Brigada de Información de Tenerife realizó las pertinentes consultas a dicha institución y verificaron que desde la Unesco no entregan ningún tipo de diploma o certificado en el ámbito de las enseñanzas de la santería.

Desde el citado organismo internacional sí existe un reconocimiento al sistema espiritual de adivinación de los cultos afrocubanos, pero a nivel general y en ningún caso para avalar charlas en una asociación de estas características. Por ese motivo, a algunos detenidos se les atribuye el delito de falsedad documental.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents