Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cuatro personas se dan a la fuga en Canarias con un coche robado y pierden el control al saltar unas gradas

Los delincuentes protagonizaron una persecución de película por calles, parques y jardines de la ciudad antes de ser atrapados por la Policía Local

El coche robado que utilizaron los delincuentes para darse a la fuga.

El coche robado que utilizaron los delincuentes para darse a la fuga. / E. D.

Benyara Machinea

Las Palmas de Gran Canaria

Un coche robado, cuatro pasajeros y una persecución de película en Las Palmas de Gran Canaria. La Policía Local ha detenido a dos jóvenes de 19 años que, al ser interceptados a bordo de un vehículo sustraído en el Valle de Jinámar, se dieron a la fuga y trataron de no ser atrapados por todos los medios. En su huida, atravesaron a toda velocidad semáforos en rojo, parques y zonas ajardinadas, pero su golpe se vio frustrado en el momento en que intentaron sobrevolar cuatro gradas y perdieron el control del coche.

Todo comenzó en la madrugada de este viernes, sobre las dos menos diez, cuando dos agentes que patrullaban por la calle Gelu Barbu Bailarín observaron en la carretera un Opel Corsa blanco que había sido sustraído horas atrás y le ordenaron parar. Sin embargo, el conductor ignoró las luces y las sirenas de la Policía y huyó rápidamente por la Rambla de la Concepción, circulando en dirección contraria y sin preocuparse por el resto de personas que se encontraban en la vía.

Los cuatro ocupantes continuaron su recorrido con las luces apagadas, ignoraron los semáforos, realizaron giros bruscos e invadieron en varias ocasiones el carril contrario, ajenos por completo a la señalización de la vía. Prosiguieron por Cuesta Ramón y atravesaron, con intención de dejar atrás a los agentes, varias calles más de Telde como Agustín Espinosa, Barcelona, Granada, El Maipez, Párroco Vega Cruz o Noruega.

El coche quedó ladeado

Finalmente, se dirigieron a los bloques de la Fase III de Jinámar, donde cruzaron los parques y las zonas ajardinadas adyacentes a los edificios ignorando a los paseantes que se encontraban en el lugar. Sin embargo, sus opciones de huir decayeron cuando sobrevaloraron sus posibilidades y creyeron ser capaces de sobrevolar un graderío de cuatro alturas. En ese momento, los delincuentes perdieron por completo el control del vehículo, que quedó ladeado a dos ruedas, e intentaron escapar a pie de los agentes.

Un segundo coche de la Policía Local se dirigió en ese momento al lugar para continuar la persecución. Primero, los agentes aseguraron la detención de dos jóvenes que se resistieron con violencia a ser arrestados y tuvieron incluso que revolcarse por el suelo para poder inmovilizarles y colocarles las esposas.

Huida a pie

Mientras tanto, observaron cómo otra de las ocupantes abandonaba a pie el lugar y se dirigía a uno de los edificios más cercanos. Cuando aseguraron a los dos varones, tocaron en la puerta del domicilio y contestó la madre de la joven, que la identificó y les indicó que se encontraba en el interior de la vivienda. También pudo dar la identidad del conductor del vehículo, que se había refugiado en su casa tras la persecución porque era el novio de su hija.

Por último, los agentes informaron a la dueña sobre la recuperación del coche, que presentaba daños, y le informaron que podía interponer denuncia sobre estos hechos y que iba a ser custodiado en el depósito municipal.

Tracking Pixel Contents