Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El luchador canario de MMA 'Caracol' secuestró a la víctima por un alijo de droga que perdieron hace dos años

El herido adeudaba 100.000 euros después de que las autoridades lo descubriesen desembarcando estupefacientes en una playa del suroeste de Gran Canaria

Jonay S., 'Caracol', en el cartel de promoción del combate en el que iba a participar la semana pasada

Jonay S., 'Caracol', en el cartel de promoción del combate en el que iba a participar la semana pasada / LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

Lo citaron el 19 de noviembre en una vivienda de Tamaraceite para cobrar una deuda, que ronda los 100.000 euros, vinculada presuntamente al tráfico de droga. Pero el encuentro se convirtió en emboscada: puñetazos, patadas, amenazas... Hasta cortes con un arma blanca para que entregara la mitad de la cuantía que debe desde hace dos años. Unos 50.000 euros le faltan por pagar por perder un alijo de droga que incautaron las autoridades en una playa al suroeste de Gran Canaria.

La cita terminó en secuestro. Jonay S., alias Caracol, un luchador de MMA conocido en Gran Canaria, y su compinche Antonio M., al que llaman Antony, amordazaron al deudor, registraron su vivienda y lo dejaron abandonado en la calle semiinconsciente.

Tres semanas más tarde, la Policía Nacional ha identificado y detenido a los dos presuntos autores, que ayer ingresaron en prisión provisional, comunicada y sin fianza acusados de los delitos de detención ilegal y lesiones. Hay un tercero, conductor del vehículo empleado en el secuestro, investigado.

Caracol, Antony y la víctima de este suceso son viejos conocidos. Tan viejos que la historia de este secuestro no se remonta al 19 de noviembre, sino al 2023. Un día de ese año, un gran alijo de estupefacientes debía entrar en Gran Canaria a través de la costa del suroeste en narcolancha. Una playa de La Aldea de San Nicolás había sido elegida para el desembarco porque en ese municipio vivía la víctima de este episodio, pero todo se frustró.

Las autoridades incautaron la mercancía y el negocio fracasó. Los investigadores arrestaron al ahora herido que, desde ese momento, acumula la deuda con el luchador de MMA y su amigo. En un primer momento, la cuantía que debía pagar era de 100.000 euros. En dos años consiguió hacer frente a la mitad, y ahora, en noviembre, tenía que entregarles supuestamente el dinero restante. Pero no lo hizo.

El hombre acudió a una vivienda del barrio de Tamaraceite en teoría para entregar solo una parte del dinero, pero al no llevar el importe total comenzó la extorsión y la paliza.

Caracol y Antony —ambos con antecedentes— presuntamente golpearon y patearon con fuerza —según la declaración aportada a los investigadores— al afectado en la cabeza, el rostro y el torso. Luego, lo agredieron con un arma blanca, similar a un cúter, llegando incluso a amenazarlo con rajarle y cortarle partes del cuerpo.

Los dos implicados se lo llevaron por la fuerza en el vehículo en el que el afectado había llegado y lo retuvieron durante horas en un otro inmueble de la zona de Las Mesas hasta trasladarlo, por último, a La Aldea de San Nicolás con el objetivo de localizar en su vivienda parte del dinero u objetos de valor con los que saldar la pérdida de la droga. En este traslado, como conductor, habría participado el tercer investigado.

Fue en ese municipio donde abandonaron malherido y casi inconsciente al denunciante, que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por los golpes recibidos en el cráneo y en la cercanía de uno de los ojos. Debido a las graves lesiones que presentaba, el hospital informó de inmediato de lo ocurrido a la Policía Nacional.

Una vez recibió el alta, casi diez días después del ataque, el afectado huyó al norte de la Península, donde tan solo denunció las lesiones sufridas. Fue posteriormente, en el transcurso de las pesquisas, donde desveló el motivo real del encuentro y afirmó que también habían amenazado a familiares y allegados.

Restos de sangre

Desde que comunicó los hechos, los agentes del Grupo de Homicidios de la Jefatura de Policía de Canarias pusieron en marcha la investigación y el dispositivo para identificar a los tres participantes. Pero las detenciones no se ejecutaron hasta la tarde-noche del jueves de la semana pasada, en un operativo centrado sobre todo en el barrio de Tamaraceite en el que participaron incluso medios aéreos de la Policía Nacional. Los agentes también localizaron el vehículo utilizado para el secuestro con restos de sangre en su interior compatibles con la paliza denunciada por la víctima.

El arresto de Caracol se produjo solo dos días antes del que debía ser su último combate. El luchador estaba llamado a participar en un encuentro denominado Blood and Glory patrocinado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y el Instituto Municipal para la Promoción del Deporte. Él se describía como «uno de los mejores en el panorama nacional de las artes marciales mixtas, todo un guerrero».

Ayer, tras pasar a disposición judicial, la autoridad competente ratificó el ingreso en prisión provisional sin fianza de los dos principales implicados en el suceso.

Tracking Pixel Contents