Homicidio en Tenerife: detenida una mujer por degollar a un hombre con quien tenía frecuentes peleas

La investigación de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría del Sur de Tenerife permitió esclarecer cómo ocurrió la muerte violenta y el ingreso en prisión de la ahora acusada

Juzgados de Arona

Juzgados de Arona / E.D.

Integrantes de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría del Sur de Tenerife de la Policía Nacional detuvieron a una mujer, de 63 años de edad y nacionalidad brasileña, como presunta autora del homicidio de un hombre, de origen argelino, que se produjo durante la madrugada del pasado lunes en el municipio de Arona.

Tanto la acusada de la muerte violenta como la víctima eran personas sin hogar que residían en chabolas en las proximidades del núcleo de Los Cristianos.

Y, desde hacía algún tiempo, habían mantenido diversas peleas y enfrentamientos verbales que acabaron de forma trágica en las primeras horas de esta semana, según explicaron las fuentes consultadas.

Ambos indigentes tenían antecedentes por diferentes delitos y decidieron establecer su residencia dentro de una de las parcelas del plan parcial El Mojón, donde todavía no hay edificaciones.

El homicidio del varón se produjo en un terreno ubicado en las proximidades de los apartamentos Los Alisios y la Escuela Oficial de Idiomas, en el extremo sureste del mencionado proyecto urbanístico.

Hacía relativamente poco tiempo que el ciudadano argelino había salido de prisión. Y la mujer de origen latinoamericano supuestamente aprovechó que, en el momento de los hechos, el varón, de 56 años de edad, se hallaba dormido, ebrio o drogado para atacarlo y que no tuviera posibilidad real de defensa.

Según los datos que han trascendido de la investigación, la presunta autora utilizó un cuchillo para degollar al hombre.

El Juzgado de Instrucción número 1 decretó el ingreso en prisión de la acusada

Sin embargo, todo apunta a que la ciudadana de origen brasileño modificó la escena del homicidio, con la intención de que pareciera que la muerte se produjo por un suicidio. Es decir, le hizo cortes en las muñecas al varón y puso el arma blanca en una de las manos del mismo.

Vigilante de seguridad

El cadáver del individuo fue localizado poco tiempo después, a las 5:00 horas, por personal de mantenimiento de la zona y por un vigilante de seguridad, que decidieron poner los hechos en conocimiento de la Policía Nacional.

Hasta el lugar del suceso acudieron diversas patrullas de Seguridad Ciudadana, así como agentes de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional. Dichos profesionales confirmaron que se trataba de una muerte violenta, por lo que se activó el protocolo judicial habitual en estos casos.

Hasta la citada parcela de El Mojón acudieron más agentes de Policía Judicial, integrantes de la Brigada de Policía Científica y el médico forense.

A partir de ahí, los investigadores comenzaron a realizar gestiones exhaustivas para tratar de determinar en qué circunstancias y cómo se produjo la muerte del varón norteafricano.

Una de las certezas que lograron obtener es que la mujer brasileña fue la última que lo vio con vida y, además, supieron que ambas personas mantenían frecuentes peleas y discusiones.

Además, la ahora acusada dejó diferentes rastros de su implicación en el homicidio, pues tenía en sus ropas manchas de sangre, por ejemplo. Además, el testimonio que ofreció a los agentes de Policía Judicial no coincidía con lo que explicaron diversos testigos consultados por dichos funcionarios.

Además, como suele ser habitual en estos casos, los policías nacionales realizaron otras pesquisas para dar solidez a su labor.

Además, los integrantes de la Policía Científica recuperaron el cuchillo utilizado para cortar el cuello a la víctima.

Al final, los investigadores reunieron suficientes indicios que permitieron la detención de la ahora acusada. Esta mujer brasileña reside en el sur de Tenerife desde hace más de 24 años. Además, le constaban antecedentes policiales por delitos leves.

Respecto a la víctima, era una persona conocida de las fuerzas de seguridad, que había estado en prisión en varias ocasiones y a la que le figuraban delitos graves, como lesiones, por ejemplo.

La acusada fue trasladada hasta los calabozos de la Comisaría del Sur de Tenerife. Y, después de la instrucción de las diligencias por la Brigada de Policía Judicial, en la mañana de este miércoles fue puesta a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Arona, que se encuentra estos días en funciones de Guardia, y la autoridad judicial decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.