Cambio de avión, disputas y caca en el suelo: así fue la cancelación de un vuelo de Tenerife a Londres

La compañía aérea llegó a ofrecer 500 libras a los pasajeros que bajaran del aparato

Papel higiénico esparcido por la cabina del avión procedente de Tenerife.

Papel higiénico esparcido por la cabina del avión procedente de Tenerife. / El Día

Un grupo de pasajeros se vio sumidos en la indignación y la frustración al quedarse tirados en Tenerife la noche del pasado domingo, después de que EasyJet cancelara un vuelo que debía partir de la Isla hacia el aeropuerto de Gatwick, en Londres. El motivo de esta suspensión no puede ser más escatológico: uno de los viajeros al parecer defecó en el suelo del baño.

Varias imágenes compartidas por los propios usuarios a través de las redes sociales y recogidas por el Daily Mail muestran pedazos de papel higiénico esparcidos por la pasarela del avión, mientras que otra imagen capturó al piloto explicando que el vuelo había sido cancelado. En el video, el piloto se dirige a los pasajeros, mencionando la inusual situación y anunciando que se verán obligados a pasar la noche en Tenerife.

El vuelo EZY8054, originalmente programado para despegar a las 20:05 horas del domingo y llegar a Londres a las 00:20 horas, ya había experimentado varios retrasos antes de ser finalmente cancelado.

EasyJet tenía programado el vuelo 9954 a Londres para las 3:00 p. m. del día siguiente, por lo que planteó a los pasajeros ocupar plaza en esa ruta. Eso sí, se vieron afectados por la falta de alojamiento, según la aerolínea por la escasez de plazas en la Isla, lo que también ha provocado la queja de los usuarios.

Aun así, la compañía ofreció a sus clientes la posibilidad de reembolsar la noche a aquellos que lograran encontrar una habitación en la planta alojativa de Tenerife por su cuenta.

Papel higiénico esparcido por la cabina del avión procedente de Tenerife.

Papel higiénico esparcido por la cabina del avión procedente de Tenerife. / El Día

Los testimonios

Un pasajero, que prefirió mantenerse en el anonimato, compartió su experiencia y explicó cómo la situación se deterioró progresivamente. Los pasajeros fueron trasladados de un avión a otro, siendo el segundo avión más pequeño, lo que resultó en un caos absoluto. Además, a algunos pasajeros se les ofrecieron vales de 500 libras si voluntariamente abandonaban el vuelo, pero según el Daily Mail nadie aceptó la oferta.

Finalmente, la aerolínea tuvo que retirar a diez pasajeros del avión, lo que provocó disputas y demoras adicionales. El equipaje de los pasajeros se trasladó al azar a vuelos de otras personas con destino a Gatwick, lo que generó más retrasos. El incidente en el baño, donde un pasajero aparentemente defecó en el suelo, complicó aún más la situación.

Tras comunicar los detalles del nuevo vuelo, easyJet expresó: "Una vez más, lamentamos profundamente las molestias ocasionadas en sus planes de viaje". No obstante, esta respuesta no logró satisfacer a los clientes indignados que, al parecer, se encontraron en una situación de "comunicación nula" antes de que se cancelara el vuelo.