Así se actuó en los primeros momentos del incendio de Tenerife: "Entrar por todos lados implica enviar a la gente a la muerte"

El tinerfeño Federico Grillo, director técnico de Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, ha respondido a diversas preguntas con su explicación sobre el trabajo de extinción durante los primeros momentos de un incendio que ha tenido su propia 'firma'

Los efectivos de la BRIF Puntagorda trabajan sobre el incendio de Tenerife

@AT_Brif

El incendio de Tenerife continúa activo pero las novedades que llegan son positivas pese a las reactivaciones en algunos puntos del interior de la zona quemada. El fuego pierde fuerza y solo queda un foco activo, el de Mal Abrigo, en Güímar, donde se trabaja con intensidad.

Uno de los últimos analistas en sumarse al equipo de coordinación del incendio fue el tinerfeño Federico Grillo, director técnico de Emergencias del Cabildo de Gran Canaria. Ha estado presente en la que anunció como su última comparecencia ante los medios de comunicación en este incendio, pues "la figura del analista en este punto del incendio donde el potencial es prácticamente nulo ya llega a su fin".

Antes de irse, dejó una radiografía del comportamiento inicial del incendio y de los primeros momentos de los equipos de extinción durante el inicio de las llamas. Una explicación que responde muchas de las preguntas que se ha hecho la gente sobre la actuación del mismo.

La extinción de un incendio no es un trabajo sencillo. Grillo define este tipo de sucesos como "un anillo de fuego que se va a ir extendiendo por el territorio y deja en el interior una zona humeante de brasas y en el exterior tiene un frente de llamas. Cuando uno ve un incendio, el profano lo que piensa es que 'entro con unidades de bomberos por todos lados con las mangueras, mojo la zona y el incendio está apagado'. La realidad es que suelen tener un eje de propagación con un comportamiento más agresivo en las zonas de cabeza".

El inicio del incendio de Tenerife

"Cuando uno ve un incendio, el profano lo que piensa es que 'entro con unidades de bomberos por todos lados con las mangueras, mojo la zona y el incendio está apagado'".

Enfocados en el incendio de Tenerife, Grilla explicó que "en el inicio en Arafo el fuego asciende con mucha fuerza, rápidamente adquiere altitudes de llama importantes y velocidades de propagación que corren más que nosotros básicamente. Amplia mayor perímetro de fuego de lo que somos capaces de cubrir con unidades. Entrar por todos lados implica enviar a la gente a la muerte, es como intentar parar una avalancha colocándote debajo".

Muchos se han preguntado por los equipos destinados al trabajo inicial del incendio. En su explicación, Grillo se refirió a esto y lo desarrolló de manera concisa: "La forma y la ingeniería de la extinción, que está muy procedimentada, indica una serie de protocolos. Se suele entrar por la parte baja para intentar subir con toda la fuerza posible en dos grandes puntas de ataque, que son los dos flancos. Si tuviésemos veinte unidades en los primeros minutos, solamente te cabe en punta de ataque una unidad. Las otras diecinueve se quedarían esperando con los brazos cruzados".

Los trabajos continúan con dos unidades más, pero tras el avance de la primera: "Una vez que ya tienes trabajo realizado, unos 500 metros o un kilómetro, se suele meter una segunda unidad que va detrás siguiendo el camino y va consolidando el perímetro refrescando más o mejorando las líneas de defensa. Se deja una tercera unidad que se queda por ahí por si hay reinicios".

El envío de efectivos, escalonado

"Entrar por todos lados (al incendio) implica enviar a la gente a la muerte. Es como intentar parar una avalancha colocándote debajo"

Una de las preguntas más repetidas era por qué no se enviaban todos los medios disponibles desde el principio. Grillo se refirió a esto y lo explicó: "No podemos enviar todos los medios desde la primera fase porque sería un derroche de medios que van a estar ahí de brazos cruzados. Además, su tiempo va transcurriendo y a las 12 horas tenemos que sacarlos y tienen que descansar 12 horas porque por normativa son trabajadores que tienen que cumplir la prevención de riesgos laborales. Por lo tanto tiene que haber una escalada, un aumento de unidades, en función de los sectores de trabajo. Va a ser el incendio el que permita en ciertos sectores entrar o no".

Los trabajos se empiezan a hacer desde la parte inicial del fuego, pero el analista mostró otro tipo de trabajos iniciales que aumentan el peligro de los equipos: "Hay unidades que se colocan delante para hacer maniobras extremadamente peligrosas que es parar la cabeza de un incendio. Normalmente se hace con fuego técnico o aprovechando los momentos en los que la cabeza resta fuerza, lo que llamamos ventanas de oportunidad".

El cierre de esta explicación tiene como nota destacada la planificación y el carácter de cada incendio. El de Tenerife ha tenido su propia personalidad, lo que ha extremado la dificultad de los dispositivos: "Tenemos que ser conscientes que son fenómenos de la naturaleza extremadamente intensos en diversas ocasiones como ha pasado ahora y vamos haciendo donde nos deja hacer, planificamos a media y larga distancia y se han ido parando. A esto le sumamos los cambios de viento, que confieren este incendio con lo que llamamos en análisis una 'firma', pues tiene su propia identidad y su propio carácter que lo hace extremadamente complicado".