El Juzgado de Instrucción número 5 de Santa Cruz de Tenerife acordó el ingreso en prisión provisional de los 15 hombres detenidos en la madrugada del pasado miércoles por integrar la tripulación del carguero Blume, en el que se halló un alijo de cocaína de 4.500 kilos. La intervención fue posible por una operación conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera, gracias a la colaboración internacional y la coordinación de la inteligencia policial española, a través del Centro de Análisis y Operaciones del Atlántico para el Narcotráfico (MAOC-N) y el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco).

Y para llevarla a cabo se contó con la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de Santa Cruz de Tenerife, el Equipo de Crimen Organizado (ECO) y los agentes de aduanas, según los datos que han trascendido.

Los individuos que ingresaron en el centro penitenciario Tenerife II son dos ciudadanos albaneses y trece paquistaníes. Los investigadores consideran que los dos primeros eran los responsables de controlar la importante cantidad de estupefaciente en su traslado entre Sudamérica y Europa.

El Blume, con bandera de Togo y de 96 metros de eslora, salió el 20 de diciembre del puerto de Santos, en Brasil, y supuestamente tenía como destino Riga, en Letonia.

Este carguero fue interceptado por los agentes de Vigilancia Aduanera desplegados en el buque de operaciones especiales Fulmar. Estos profesionales tuvieron un abordaje muy complejo del barco con la droga, debido a las malas condiciones del mar a 80 millas náuticas al este de Canarias y a las dimensiones de la citada embarcación.