Representantes de la empresa pública Balten, dependiente del Cabildo de Tenerife y encargada de la gestión de agua para riego, presentaron el pasado 27 de septiembre una denuncia ante la Policía Nacional por una supuesta estafa que asciende a 226.000 euros en total. Los presuntos autores del fraude se hicieron pasar por personal de Endesa y enviaron al departamento de gestión económica de la mercantil pública un correo electrónico en el que se informaba de la existencia de una nueva cuenta bancaria para ingresar el dinero del abono del suministro eléctrico, así como que la anterior cuenta había sido cancelada.

Desde Baltén se ha abierto expediente disciplinario a una funcionaria de alto nivel para determinar si ha incurrido o no en una infracción grave o muy grave con su actuación. La información fue adelantada ayer por la Cadena SER en la jornada de ayer.

Los hechos comenzaron el 20 de julio del presente año. Una funcionaria de alto nivel recibió un correo electrónico de una o varias personas que se hicieron pasar por personal de Endesa. El texto de dicha comunicación fue: «Los pagos de las facturas pendientes (incluyendo las facturas ya contabilizadas) y todas las próximas facturas se recibirán en la siguiente cuenta bancaria (...)». Además, en el texto se aclaraba que la anterior cuenta en la que se ingresaban los pagos por los servicios de media y baja tensión ya había sido cancelada.

Los autores de esta supuesta estafa ofrecieron una cuenta bancaria controlada por ellos y abierta en la misma entidad financiera con la que operaba Endesa. Para hacer más creíble el engaño, los implicados enviaron a la funcionaria de alto nivel un correo en el que adjuntaron un falso certificado de titularidad de la nueva cuenta a nombre de la compañía de suministro eléctrico.

Los 226.098 euros correspondieron a un total de cinco facturas con diferentes importes: 19.130, 11.009, 189.913, 1.132 y 4.914 euros.

El 15 de septiembre del presente año, un representante real de Endesa envió un correo electrónico a Balten para informar de que había cuatro facturas que no se habían pagado y advertía de que, si no se abonaban, enviaría aviso de corte de suministro.

La respuesta de la funcionaria de alto nivel fue que ya se habían pagado a la nueva cuenta que le habían indicado. Sin embargo a la empresa eléctrica no le había llegado el dinero y la nueva cuenta no era de su titularidad.

A partir de ese momento hubo una serie de comunicaciones, tras las que empezó a quedar cada vez más claro que la sociedad insular había sido víctima de una supuesta estafa. La denuncia en la Policía Nacional se presentó el 27 de septiembre.

Fuentes autorizadas del Cabildo de Tenerife admitieron los hechos adelantados por la Cadena SER y explicaron que, una vez detectada la estafa, se inició el procedimiento interno del expediente informativo para conocer lo que ocurrió. Y, a la vez, se hacen todos los trámites pertinentes para tratar de recuperar, si fuera posible, el dinero estafado, comentaron las mismas fuentes.