Media Gran Canaria escuchó en la tarde de este miércoles el enorme estruendo al, presuntamente, entrar un meteoro en la atmósfera y caer al mar al norte de la Isla. Si bien en Los Llanos de Aridane (La Palma), San Sebastián de La Gomera y en las proximidades del aeropuerto de Tenerife Sur pudieron observar el paso de un material parecido a una estrella fugaz, con una fuerte luz, humo y con colores rojo y verde gracias a que el cielo estaba despegado, en Gran Canaria sus habitantes sólo pudieron escuchar la explosión debido a las nubes que predominaban en ese momento.

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112 recibió más de 40 llamadas procedentes de Artenara, Teror, Santa Brígida, Moya, Arucas, Gáldar, Las Palmas de Gran Canaria, Tunte e Ingenio en las que se indicaba que habían escuchado el enorme estruendo, aunque en ninguna de ellas se aportaba más información que pudiera indicar el origen. Tanto el 112 como el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, resaltaron que hubo daños, ni materiales ni humanos.

Onda sónica

El sonido que se escuchó en Gran Canaria fue la onda sónica que provocó el meteorito al atravesar la afmósfera. Pero antes de llegar a esta conclusión, varias administraciones se pusieron a investigar para averiguar qué había provocado el estruendo. Los medidores de la red sísmica de Instituto Geográfico Nacional (IGN) registraron el movimiento y sus científicos pronto descartaron que se tratara de un terremoto. También Involcan desechó que fuera un movimiento generado en el interior de la Tierra. Ambas instituciones científicas se decantaron por un agente externo que había impactado contra la superficie terrestre.

Mientras el Ejército aseguraba que era un avión al atravesar la barrera del sonido, pues no estaban realizando ninguna maniobra, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) confirmó que desde Tenerife y La Palma se había avistado un objeto de color verde y rosáceo que atravesó el cielo en dirección a Gran Canaria. Sin embargo, desde Gran Canaria no se divisó nada sino que se escuchó el estruendo y se sintieron vibraciones, según lo referido por las personas que llamaron al 112.

La Red Española de Investigación de Bólidos y Meteoritos se apuntó a la teoría del meteorito y solicitó colaboración ciudadana para ratificar con fotos o vídeos la hipótesis. A su vez, adelantaron que los expertos consultados en el Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC consideran que la huella dejada por el fenómeno en los sismógrafos es "un tren de ondas característico de la desintegración de un meteoroide".