El acusado de matar a su cuñado y de apuñalar a su pareja sentimental en el municipio de Guía de Isora en la madrugada del pasado domingo tuvo tiempo de huir a Gran Canaria horas después del crimen y de regresar a Tenerife el lunes, 28 de noviembre, antes de ser detenido por investigadores de la Guardia Civil a las 14:00 horas en el sur de la Isla.

El presunto autor del un homicidio doloso consumado y de otro en grado de tentativa sobre la citada mujer entró en el salón donde ambas personas pernoctaban y las amenazó con la frase: "Os voy a matar a los dos". La acción se produjo a raíz de que su actual pareja sentimental decidiera irse a vivir con su hermano en el salón del barrio de Fonsalía en el que el propietario de un edificio lo había dejado quedarse unos días.

La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Arona especializado en Violencia sobre la Mujer acordó en la tarde del pasado martes el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de Karim, que, por ahora, permanece ingresado en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria.

Pero la jueza ya ha determinado que, desde que reciba el alta en dicho recurso sanitario, debe ser trasladado al Palacio de Justicia de Arona para tomarle declaración y, de forma inmediata, tendrá que ingresar en el centro penitenciario Tenerife II.

La autoridad judicial considera que dicho ciudadano marroquí es presunto autor de los delitos de homicidio doloso consumado, homicidio doloso en grado de tentativa, allanamiento de morada, amenazas graves y contra la intimidad, según consta en el auto de ingreso en prisión. Además, la jueza le ha impuesto una orden de alejamiento de la mujer superviviente, por lo que no puede acercarse a menos de 500 metros del lugar en el que la misma resida o trabaje.

La solicitud de ingreso en prisión y la orden de alejamiento fue solicitada tanto por la Fiscalía como por el abogado de la acusación particular, en la medida en que existe un serio riesgo de fuga, posibilidad de reiteración delictiva y que atente contra bienes de la mujer afectada, que también es de origen marroquí. Y el letrado de la defensa se opuso a ambas medidas.

En base a la investigación desarrollada por agentes del Equipo de Delitos contra las Personas y el Equipo Territorial de la Policía Judicial del Sur de Tenerife de la Guardia Civil, Karim llegó a la calle Los Tarajales de Fonsalía a las 3:30 horas. Portaba un cuchillo de grandes dimensiones, así como una daga, y forzó una ventana lateral del garaje en el que en ese momento dormían las dos víctimas. Una vez dentro gritó la frase: "Os voy a matar a los dos".

Su pareja, de 38 años, recibió varios tortazos. Después la cogió por el pelo y le golpeó la cabeza contra una pared. Y después utilizó un arma blanca para apuñalar a la mujer. En el muslo izquierdo le dio cuatro puñaladas, mientras que entre la cadera y el muslo le propinó otras dos lesiones de arma blanca, de tres y cuatro centímetros de profundidad.

Después, el investigado salió del garaje, persiguió a su cuñado, de 30 años, y, después de tirarlo al suelo, le propinó una o dos puñaladas en el abdomen que le provocaron la muerte, en la medida en que el personal sanitario no pudo reanimar a dicha víctima.

Esta evolución de los hechos fue relatada por la pareja del presunto autor, por varios testigos presenciales, vecinos de la calle Los Tarajales, y por el médico forense que realizó el levantamiento del cadáver.

Tras ser detenido, un médico forense que evaluó el estado psicológico del individuo determinó que no se hallaba en condiciones de declarar en la jornada del pasado martes y que debía seguir ingresado, por ahora, en la citada Unidad de Psiquiatría. Esa circunstancia llevó al abogado de la Defensa a pedir su ingreso en un centro psiquiátrico.

Como ejemplo del riesgo de fuga que existe con Karim, la jueza consideró que, tras matar a su cuñado y herir a su pareja, estuvo ilocalizable unas 34 horas. Y, de hecho, viajó a Gran Canaria el domingo y, al día siguiente, regresó a Tenerife.

La mujer manifestó que, durante la mayor parte de su relación, el acusado ha ejercido control sobre la misma. Hasta tal punto fue así que llegó a instalar un programa espía en el teléfono móvil de dicha víctima para controlar sus comunicaciones.

Además, el sábado se presentó en el puesto de trabajo de su pareja sentimental con una navaja de afeitar y amenazó de muerte a sus compañeros de actividad laboral si ella no regresaba con él y dejaba su empleo.

A Karim le constan dos antecedentes penales. Una condena está motivada por un delito de lesiones cometido en el año 2014. La otra sentencia se produjo por unas amenazas a su expareja sentimental, que tiene una vinculación directa con los hechos ocurridos el pasado fin de semana, según estima la citada jueza, que ratifica el perfil violento del ahora acusado de homicidio doloso.

Durante su estancia en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, el presunto autor del crimen deberá permanecer custodiado por agentes de las fuerzas de seguridad. Además, desde dicho centro sanitario se deberá emitir cada 24 horas un informe del estado de Karim.