Otra pelea a puñetazos en un vuelo a Tenerife

Cuatro tripulantes de cabina tienen que agarrar al agresor, que se había enfrentado con otro pasajero

Otra pelea a puñetazos en un vuelo a Tenerife

El Día

Nuevo altercado en el interior de un vuelo con destino a Tenerife. En esta ocasión ocurrió este miércoles, en un vuelo operado por easyJet procedente de Manchester con destino a la isla.

Fue una situación extremadamente "violenta", según apuntan algunos de los pasajeros en las redes sociales. Dos personas se enzarzaron a puñetazos por razones que no han trascendido, tras mantener una discusión. Los pasajeros se encontraban separados por dos filas de asientos, pero eso no fue impedimento para que el que estaba detrás del primero le asestara un golpe.

La tripulación, que ya se encontraba cerca de ambos e intentaba mediar, tuvieron que emplearse a fondo para separar al agresor. Hasta cuatro tripulantes de cabina intentaron apaciguarlo, agarrarlo y llevarlo hasta otro lugar de la aeronave para calmarlo.

Afortunadamente, el avión pudo aterrizar sin más incidentes. La Guardia Civil le estaba esperando en el aeropuerto, donde fue detenido.

Uno de los pasajeros ha señalado en su cuenta de Twitter la estupenda actuación del personal de la compañía, capaces de controlar una situación en la que pese a que "pudieron llevarse algún golpe" actuaron con "juego limpio". "¡Nunca deberían tener que lidiar con pasajeros borrachos que les atacan!"

La semana pasada, una azafata vivió otro terrorífico vuelo. Un vuelo de easyJet que salió de Manchester con Tenerife Sur será difícil de olvidar para Jemma Grieves que fue víctima de una amenaza de muerte por parte de dos pasajeros borrachos después de tomarse ocho vasos de whiskys y de brandy casa uno.

La profesional, que fue consciente del estado de embriaguez de cada uno, negó la entrada de ambos en el control de entrada al avión

“Comenzaron a insultarnos, también a otros pasajeros, desde antes. Cuando les dije que no podían acceder así en el vuelo a Tenerife me dijeron que iban a recordar mi cara, que se me notaba el miedo en ella”, comentó en unas declaraciones al periódico británico Daily Mail

“Jamás me había sentido tan intimidada como con estos dos hombres. Fue una suerte que el capitán ayudara, porque todo podía haber sido muchísimo peor”, añadió.

Grieves tras este violento episodio no accedió al avión. “No habría podido ayudar a los pasajeros en el estado de nervios en el que me encontraba. Era mejor quedar aparte”, agregó.

Los hechos han pasado a disposición de un tribunal de Bolton que determinará la pena que le podrían caer a los dos individuos que ya han reconocido su estado de embriaguez y haber proferido amenazas a la tripulación