La Policía Nacional procedió el pasado domingo a detener a un hombre de unos 70 años por, presuntamente, matar a su tía de 90 después de una discusión y tras prenderle fuego al cadáver en una vivienda del barrio de San Roque, en Las Palmas de Gran Canaria.

El hallazgo se produjo durante el pasado domingo, pero la muerte se había producido supuestamente días antes, según indicaron las fuentes consultadas. Al parecer, la mujer y su sobrino habían mantenido una discusión y este último había acabado con su vida a golpes. El presunto homicida fabricó con unos bloques y madera un improvisado horno crematorio con el que pretendía deshacerse del cadáver.

Sin embargo, cuando procedió a quemarla el intenso humo que desprendía alertó a los vecinos de la zona, que a su vez dieron el aviso al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112, que movilizó a los bomberos y a la Policía Nacional.

Cuando los servicios se personaron en el lugar comprobaron que había una mujer de avanzada edad fallecida y que podía tener signos de haber sufrido una muerta violenta. Las mismas fuentes apuntaron que el presunto autor no se encontraba en el domicilio sino que posteriormente acudió a las dependencias de la Comisaría Sur de Las Palmas de Gran Canaria, situada en la calle Córdoba, para entregarse y admitir que había acabado con la vida de su tía, de 90 años, con la que convivía. Entonces los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito de homicidio.

Los componentes de la Brigada de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía acudieron a la vivienda situada en el barrio de San Roque, en Gran Canaria, para iniciar una investigación con la que tratar de determinar cómo el hombre mató a su tía y los motivos que le llevó a agredirla hasta la muerte.