La Universidad de La Laguna (ULL) sufrió el desvío de 306.000 euros hace unos tres años aproximadamente y, según explicaron las fuentes consultadas, la institución consiguió recuperar la mitad de ese dinero. Los autores de la estafa decidieron suplantar a la empresa encargada de prestar los servicios de limpieza en las instalaciones de este centro académico público, en función de los cobros que percibía de forma constante.

Tras elaborar un documento en el que reprodujeron con gran exactitud los logos y demás elementos de comunicación de la mencionada sociedad mercantil, uno de los implicados en la trama envió el escrito a la Universidad de La Laguna para informar de que, a partir de ese momento, los ingresos debían realizarse a una nueva cuenta bancaria. Cuando los responsables de la contabilidad de la empresa de limpieza se percataron de que desde la entidad académica no le habían hecho los últimos ingresos, se pusieron en contacto con la Gerencia de la Universidad de La Laguna con el objetivo de aclarar la situación y conocer el motivo de la mencionada situación.

Fue en ese momento cuando en la entidad académica se dieron cuenta de que podían haber sido víctimas de un delito de estafa. Ante dicha realidad, personal de la ULL acudió hasta la Comisaría de la Policía Nacional en La Laguna y presentaron una denuncia por la citada infracción penal.

Actuación policial

Hasta ese momento, los delincuentes de origen rumano habían conseguido apropiarse de unos 306.000 euros. Gracias a la rápida actuación de los agentes del cuerpo de seguridad, en la sucursal bancaria a la que se desvió el dinero se pudo bloquear la mitad de la cifra defraudada, unos 150.000 euros aproximadamente.

La Universidad de La Laguna no presentó abogado de acusación particular en el juicio que se siguió contra los 40 implicados en la Audiencia Nacional, al considerar que la Fiscalía representaría sus intereses en el referido proceso judicial.