Agentes del Servicio de Inspección Pesquera de la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias denunciaron el pasado viernes a dos pescadores furtivos en la isla de El Hierro con 148 kilos de pescado, de los cuales fueron decomisados 138 kilos y dos fusiles de pesca submarina.

Meros, corvina negra, pejeperros, jureles y gallos azules fueron las principales capturas, especies de frágil equilibrio ecológico que se ven afectadas por una pesca furtiva que ha provocado graves daños en las islas.

Los hechos ocurrieron el pasado viernes cuando un grupo de agentes del Servicio de Inspección Pesquera observaron a primera hora de la mañana una embarcación neumática, la cual daba apoyo a dos pescadores submarinos que ejercían la actividad ilegal, tanto dentro de los espacios autorizados para la práctica de la pesca submarina como fuera de dichas zonas.

En el marco del convenio de colaboración existente entre el Servicio de Inspección Pesquera y la Guardia Civil, se solicitó la participación de este cuerpo de seguridad dadas las dificultades para ubicar a estos pescadores furtivos, siendo localizados sobre las 20.00 horas en el muelle de Los Gigantes, en Santa Cruz de Tenerife.

Los agentes comprobaron que las capturas superaban los 5 kilos autorizados por persona, por lo que se procedió a la identificación de la embarcación.

Cada una de las infracciones observadas están tipificadas como graves en la Ley 17/2003 de 10 de abril de Pesca de Canarias y pueden conllevar multas de entre 301 a 60.000 euros.

Asimismo, los infractores se pueden enfrentar a sanciones accesorias como la retirada de la licencia de pesca o el decomiso de las artes empleadas, entre otras.