El conductor del autobús que se precipitó al río Lérez (Pontevedra) este pasado 24 de diciembre ya tiene la consideración de investigado en las pesquisas emprendidas por la Guardia Civil para establecer las causas de este trágico siniestro, que dejó un saldo de siete muertos y dos supervivientes, el propio chófer y una pasajera de Ponteareas que ahora se recupera en el hospital. Ambos hacían uso de cinturón de seguridad en el momento del accidente. Carlos Monzón, de 63 años y que según fuentes cercanas continúa muy afectado por lo sucedido, fue citado para prestar declaración en la Comandancia de Pontevedra, diligencia que se realizó a las 22.00 horas de ayer jueves, si bien el conductor se acogió a su derecho de no declarar ante los agentes. Sí contestó a las preguntas de su abogado.

Las fuentes consultadas inciden en que el conductor no fue detenido en ningún momento y que su condición de investigado en las pesquisas policiales no supone que se le esté culpabilizando ya de lo ocurrido, sino que responde a que él era la persona que guiaba el autobús y de cara a preservar sus derechos en el marco de la investigación en marcha, por si en adelante hubiese algún dato que apuntase a una hipotética negligencia en la conducción. Junto a las tomas de declaraciones a la viajera superviviente (que ya se realizó en el centro hospitalario) y a los integrantes de los servicios de emergencia que colaboraron en el rescate, entre otros, será clave el análisis del tacógrafo y el informe de la reconstrucción del accidente realizado por el grupo ERAT con sede en Mérida.

Las primeras hipótesis del accidente apuntaron al fuerte temporal que hacía ese día, con intensas lluvias, y a un posible pequeño exceso de velocidad, pero los informes ya en marcha, algunos de los cuales tardarán meses, serán claves para confirmar o no estas primeras líneas de investigación y establecer, en definitiva, de forma fehaciente lo que ocurrió en la localidad de Cerdedo-Cotobade en Nochebuena

La condición de investigado que tiene en la actualidad le permite acogerse por ejemplo a no declarar ante los agentes, como ha sido el caso. Si hubiese comparecido como testigo, estaría obligado a responder a todas las preguntas y a decir la verdad. En cuanto a la vía judicial, el Juzgado de Instrucción número 1 de Pontevedra, según informaron fuentes del TSXG, está a la espera de la entrega del informe definitivo para tomar una decisión en el marco de las diligencias ya abiertas.