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Investigación

La mujer muerta en Avilés presentaba "muchas señales de golpes, pero ninguno compatible con la muerte"

Soraya Suárez tenía "claros síntomas de estar intoxicada por drogas" | El Ministerio de Igualdad contabiliza el suceso como asesinato machista

Una pareja camina por la calle de La Carriona donde está la vivienda en la que fue hallada muerta Soraya Suárez, a la derecha. MARÍA FUENTES

Soraya Suárez Marín había recuperado la sonrisa. Tenía 32 años y dos hijos menores de edad. Había dado carpetazo a dos relaciones sentimentales tormentosas y tenía nueva pareja, un vecino de Avilés, en el barrio, de La Carriona. "Ella era muy ‘flower power’, algo ‘hippie’", recordaban este jueves sus vecinas. A veces, Soraya ponía la música alta. Dejaba sonar "No Woman, No Cry", ese "No mujer, no llores" de Bob Marley. Hasta este jueves que todo se hizo silencio: Soraya Suárez falleció en extrañas circunstancias en su domicilio de la calle Murcia.

En los calabozos de la comisaría de la Policía Nacional está detenido como presunto autor de un delito de violencia de género su pareja y padre de su hija pequeña, que este sábado está previsto que pase a disposición del Juzgado de Primera instancia e Instrucción número 6 de Avilés, en funciones de guardia. La investigación, no obstante, permanece abierta y no se descartan otras hipótesis. Soraya Suárez presentaba "muchas señales de golpes, pero ninguno compatible con la muerte" y "claros síntomas de estar intoxicada por drogas", según ha podido saber La Nueva España, del grupo Prensa Ibérica. Los investigadores aún no han concretado por el momento las circunstancias exactas en las que se produjo la muerte de la mujer.

La alarma se encendió en el vecindario de La Carriona pasadas las once de la mañana del viernes, con la llegada de una ambulancia que aparcó a la puerta de la vivienda de Soraya. Poco antes, el ahora detenido había solicitado auxilio al vecindario "porque ella estaba en casa y él no podía abrir la puerta", según testigos. Cuando accedieron a la vivienda, Soraya estaba muerta. Qué ocurrió antes lo investiga la Policía Nacional. Los investigadores se encuentran a la espera de los resultados finales de la autopsia "para determinar el grado de implicación" del detenido en la muerte de su pareja. En el momento de los hechos no existía ninguna denuncia contra el detenido, pareja de la fallecida, ni medidas de protección para la víctima.

A nivel político, el suceso ya ha sido interpretado como "asesinato". "Es intolerable, la lucha de todos y todas debe ser absolutamente firme hasta erradicarla. La violencia machista causa un profundo dolor a toda la sociedad", escribía en sus redes sociales la ministra de Igualdad, Irene Montero, a media mañana de ayer. En Avilés se decretaron dos días de luto oficial. El Ayuntamiento de Avilés, el Gobierno del Principado y la Delegación del Gobierno en Asturias manifestaron su "más enérgica condena y su profunda consternación por el asesinato en Avilés de Soraya Suárez Marín, de 32 años y madre de dos menores". "Se trata del primer episodio mortal por violencia de género registrado en la comunidad desde mayo de 2021", señalaron haciendo suyas las palabras de la Delegación del Gobierno Contra la Violencia de Género.

Las tres administraciones, así como el Consejo Asturiano de la Mujer, trasladaron sus condolencias a la familia y amistades de Soraya Suárez, a quienes ofrecieron los servicios de asesoramiento jurídico y apoyo previstos para estas situaciones. Además transmitieron a la sociedad asturiana la necesidad "de un compromiso colectivo para acabar con este tipo de violencia y de perseverar ante este gravísimo déficit de libertad y seguridad que se ejerce sobre las mujeres". En Avilés se celebró a media tarde una concentración que encabezó el presidente del Ejecutivo asturiano, Adrián Barbón. La Policía, entre tanto, continuaba su trabajo para esclarecer los hechos.

En La Carriona los vecinos se mostraban este viernes consternados por la muerte de Soraya Suárez y la detención como presunto autor de un delito de violencia de género de su pareja, un hombre de mediana edad muy conocido en el barrio, donde sus padres regentaron un establecimiento de hostelería. "Ella era buena persona, de trato amable. Él, un chaval normal y corriente", manifestaba una vecina de la calle Murcia. Otra apuntaba: "Ellos andaban siempre juntinos con la nena para atrás y para adelante, bien. Esta semana estuvieron tomando un café ahí mismo con la cría, una pareja muy normal".

Soraya había recuperado la alegría. Abría las ventanas y escuchaba música. Había vuelto a ver a su hijo de 9 años –fruto de una relación anterior con una pareja que supuestamente la maltrataba– y vivía con su actual pareja y la hija de ambos, de 2 años, que en el momento que sucedieron los hechos no estaba en la vivienda, según ha podido saber La Nueva España.

La avilesina había sufrido mucho en el pasado: "Mi padre ingresó en la cárcel de Asturias cuando yo era un bebé, y sigue allí. Nunca ha estado más de tres meses en libertad. Mi madre hace ahora tres años que murió por una sobredosis", relataba hace unos meses a los micrófonos de la cadena SER en Avilés. Confesaba entonces su adición a las drogas, su enfermedad –Crohn–, una segunda relación tóxica... Pero decía haber visto la luz gracias a Proyecto Hombre y la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de Avilés. Reaprendió a vivir y Soraya se empezó a querer.

"Espero que mi historia acabe bien y pueda servir para que otras personas que se sientan tan perdidas como yo estuve no tiren la toalla, porque yo soy la prueba viviente de que se puede", decía. Ahora Soraya Suárez está muerta y su pareja en el calabozo. El cadáver recibió sepultura en La Carriona.

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