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Caso Abierto - eldia.es

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Investigación

El policía detenido por sus chivatazos se inventó un caso para buscar datos de su protegido

El juez amplia la lista de delitos contra el funcionario

En la última redada en Son Banya actuó la Policía y la Guardia Civil. B.RAMON

El subinspector del grupo de estupefacientes, detenido por sus compañeros por avisar, supuestamente, de las redadas que se iban a practicar en el poblado de Son Banya, se inventó un sistema para no llamar la atención y al mismo tiempo poder controlar los datos que afectaban al individuo al que estaba protegiendo. Para llevar a cabo su objetivo se inventó una investigación, centrada lógicamente en la lucha contra el narcotráfico, a la que llegó incluso a bautizar con un nombre, pero que no era cierta. Era la excusa perfecta para poder entrar sin llamar la atención en el sistema informático de la Policía, donde se centraliza toda la información, para poder averiguar si el integrante del clan de "El Langa" estaba implicado en alguna investigación policialEl subinspector contaba con el apoyo y respeto, tanto de sus superiores, como de sus compañeros de grupo. Ninguno de ellos sospechaba que podría dedicarse a dar chivatazos a los narcos de Son Banya, para darles tiempo a que se deshicieran de la droga que podrían estar vendiendo en el poblado.

Los policías que han investigado y detenido a su compañero han constatado que, al menos, entró cuatro veces en el sistema informático. Lo hizo a través de la carpeta informática que creo expresamente para la investigación que se inventó. Estas entradas las hizo en un periodo muy corto de tiempo, que coincidía con las últimas gestiones para llevar a cabo el último golpe contra los traficantes de Son Banya, cuya operación se tuvo que adelantar al constatar que se había producido el chivatazo. La invención de esta investigación también ha sido confirmada por los investigadores, que tomaron declaración al responsable del grupo de estupefacientes, y por tanto jefe director del subinspector, que dijo que no conocía nada del caso que impulsó el funcionario detenido.

Este subinspector, que se encuentra suspendido de empleo y sueldo, fue citado hace unos días por el juez que lleva el caso. Tras ser detenido por sus compañeros, quedó de inmediato en libertad, acusado de un delito de revelación de secretos. El juez ha ampliado el listado de delitos que se le atribuye, ya que también se le acusa de cohecho y de tráfico de drogas.

Si bien es cierto que no existe ninguna prueba contundente, los investigadores policiales sospechan que su compañero recibía una recompensa económica por dar información al clan de "El Langa". El propio integrante de esta familia del poblado llegó a insinuar este pago en una conversación telefónica que le intervino la Policía.

Fue este propio individuo quien llegó a reconocer que sabía que se le estaba investigando, porque así se lo comunicó un policía amigo suyo. Este chivatazo le dio tiempo suficiente a deshacerse de la droga que estaba guardando en su casa, que vendió apresuradamente en el propio poblado de Son Banya.

El policía investigado está en estos momentos en libertad, pero el juez le ha impuesto una fianza de 3.000 euros para evitar que ingrese en prisión. No parece que vaya a tener problemas para reunir este dinero. El subinspector manifestó al juez que no era cierto que había informado previamente al presunto traficante que se le estaba investigando. Sin embargo, no pudo explicar la razón por la que mantuvo un encuentro con el integrante del clan de "El Langa" en un bar de la barriada de sa Indioteria.

Mientras espera el desarrollo de la investigación el subinspector de estupefacientes permanece apartado de cualquier actividad profesional.

Fuentes policiales han insistido en que se trata de un caso puntual, que ha sido descubierto por la propia Policía.

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