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Fallece un varón tras recibir una brutal paliza en un parque de Las Palmas

Varios jóvenes propinan golpes a un hombre de entre 40 y 50 años y no le asisten cuando cae inconsciente | Uno de ellos incluso llega a echarle encima una bebida

El cuerpo sin vida, a la izquierda, bajo la sábana, y dos agentes. E. D.

Un hombre con una edad entre 40 y 50 años falleció ayer domingo tras recibir una paliza por varios jóvenes con edades entre 20 y 30 años en el parque Pino Apolinario, próximo a la plaza Farray, en el barrio de Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria. El fallecido se hallaba tumbado sobre el césped de la parte central del recinto, próximo a dos bancos de madera.

La Policía Nacional custodió el cuerpo sin vida de la víctima, hasta la llegada de la autoridad judicial, sobre las 22:20 horas y del vehículo de traslados del Instituto de Medicina Legal, e inició la investigación. Los primeros indicios y las al menos dos grabaciones de vídeo que hicieron varios vecinos hacen sospechar que están implicados cuatro jóvenes, tres varones y una mujer, siendo al parecer uno o dos de ellos los supuestos autores del homicidio por los golpes propinados a la víctima. Al cierre de esta edición, no había aún detenciones.

Las llamadas de alertaron sobre las 20:15 horas al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes)-112 que se estaba produciendo una supuesta reyerta en el citado parque público que está entre las calles Arístides Briand, Kant y Portugal. Al lugar acudieron dos ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC), una de soporte vital básico y otra medicalizada, así como la Policía Nacional.

El personal médico y sanitario del SUC, que atendió y asistió a la víctima, sólo pudo confirmar después su fallecimiento.

Posteriormente, comenzaron a llegar agentes de la Policía Cientófica y de otros departamentos, al tiempo que se había cerrado al público el parque, el cual se encuentra en un solar donde hubo un inmueble que fue Escuela    de arte y antes un orfanato. Los agentes realizaron de inmediato sus pesquisas y recogidas de cualquier pista o indicio en todos los rincones de este parque Pino Apolinario, así como en los vídeos facilitados por vecinos.

En uno de estos vídeos, se observa a un joven, con camisa blanca y pantalón vaquero corto, como mueve a la víctima, que parece inconsciente o quizás sin vida, y como tira de su brazo.

Luego, este individuo se aproxima a un paso tranquilo y seguro a la esquina donde se encuentran los otros jóvenes, llevando cosas en las manos, para después regresar al cuerpo tumbado sobre el césped. En las imágenes se observa que tira sobre el hombre tumbado una bebida alcohólica, quizás para dar la impresión de que se trata de un borracho. Finalmente, vuelve con los otros jóvenes que dialogan en la esquina de ese recinto, a unos diez o quince metros de distancia.

En ese vídeo con una duración de un minuto y 37 segundos, al que tuvo acceso el Cuerpo Nacional de Policía, no se observan momentos en el que el individuo que acude al hombre tumbado haga    algún tipo movimiento de reanimación o de asistencia a la víctima, ni tampoco piden auxilio para que fuese atendido.

Hasta pasadas las once de la noche de ayer, numerosos agentes trabajan e investigaban en relación a este homicidio en el parque, al tiempo que algunos curiosos y vecinos miraban o preguntaban sobre lo que estaba sucediendo en el lugar.

Un hombre de unos sesenta años, que reside en la calle Arístides Briand, mostró su sorpresa por lo que estaba viendo. «Es indignante y es sorprendente la sangre fría de esos jóvenes, en especial del que se va y vuelve al señor tumbado, como vi en ese vídeo», afirmó. «Este es un parque familiar, muy tranquilo y con la parte ecológica y cultivos. Es muy distinta a la plaza Farray», agregó.

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