violencia doméstica

La víctima del homicidio en La Laguna interpuso una denuncia a su sobrino

La mujer que murió a puñaladas y tras recibir golpes era de Tacoronte y durante años trabajó en la limpieza de casas | Había pedido a una vecina que le hiciera compañía

El arrestado por la muerte violenta en La Laguna al ser llevado al lugar de los hechos por la Policía.

El arrestado por la muerte violenta en La Laguna al ser llevado al lugar de los hechos por la Policía. / María Pisaca

Josefa, la mujer de 82 años de edad que el pasado fin de semana murió a puñaladas y tras recibir golpes en el rostro, había interpuesto una denuncia contra su sobrino, de 49, que está acusado de ser el presunto autor de la muerte violenta de la octogenaria en el municipio de La Laguna.

El ahora arrestado vivía en la parte alta de la casa de Josefa, conocida entre los vecinos como Pepita, en unos cuartos existentes en la azotea del edificio. Los residentes en el primer tramo del Camino Pista Militar explican que el varón llevaba en dicho domicilio desde hacía apenas un año y no solía saludar a quienes tienen sus viviendas en la zona.

Según explicaron varias vecinas, Pepita era natural del municipio de Tacoronte y durante muchos años trabajó en la limpieza de viviendas. Una mujer que se identificó como «buena amiga» señaló que, a pesar de su avanzada edad, la octogenaria era independiente y tenía capacidad para realizar tareas domésticas, tanto relacionadas con su alimentación como con algunas acciones de mantenimiento del hogar. No obstante, tenía contratado un servicio de limpieza de su vivienda. De hecho, una trabajadora acudió a mediodía del pasado martes para realizar dicha prestación y se encontró con el registro del inmueble por parte de agentes de la Policía Científica y la Policía Judicial de la Policía Nacional, ante la presencia de un representante del Juzgado.

Una mujer que ya prestó declaración ante los investigadores señaló que la víctima había hablado con ella para que le hiciera compañía, ya que entre ambas existía confianza. Recordó a la víctima como una persona muy trabajadora y que también mantenía contacto con una sobrina, que reside en la capital tinerfeña.

Confirmó que el ahora apresado por el homicidio trataba muy mal a su tía. De hecho, tras el hallazgo del cadáver con evidentes signos de violencia en una habitación de la casa y tapada por una sábana, el principal sospechoso fue el mencionado individuo. Durante la jornada de ayer se realizó la autopsia a la octogenaria en el Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife y hoy está previsto que el apresado pase a disposición del Juzgado que está de Guardia. El cuerpo sin vida de Pepita fue localizado en la noche del pasado lunes, después de que los vecinos la echaran de menos. El fallecimiento pudo ocurrir entre 24 y 48 horas antes del hallazgo.