Ya son 19 días sin pistas sobre el paradero de Anna y Olivia, de 1 y 6 años, desaparecidas desde que se las llevase su padre, Tomás Gimeno, en Tenerife. Sin descanso, los efectivos involucrados en la búsqueda se afanan para intentar aferrarse a alguna pista que ayude a reconstruir los pasos del progenitor, pero la ausencia de novedades no hace sino incrementar la angustia, la desesperación y la incertidumbre. 

La última persona en acudir a declarar ante la Guardia Civil ha sido la mujer con la mantuvo una relación sentimental Tomás Gimeno. Esta joven, con la que salió entre noviembre de 2020 y enero de 2021, ha declarado este pasado viernes ante los investigadores del Instituto Armado. Además, concedió una entrevista al programa Viva la Vida de Telecinco, donde se dirigió a Gimeno: "Le pido que recapacite, que por mucha rabia que tenga o mucho que haya pasado, las niñas tienen derecho a estar con su madre y con su padre. Que se ponga en el lugar de Bea y piense en lo mal que lo debe de estar pasando", aseguró.

En su conversación con el programa televisivo, la exnovia de Tomás Gimeno asegura, como también lo ha hecho ante la Guardia Civil, que éste tenía comportamientos y comentarios machistas. "Hubo comentarios que le retrataban así. Él no recogía la casa porque decía que para eso tenía a una chica a la que pagaba", contaba al citado programa. También que hablaba poco de su exmujer Beatriz pero sí de las niñas y que no le gustaba nada la relación de la madre de las pequeñas con el empresario belga Eric Domb. Según ha podido saber este diario, la última novia de Gimeno ha confirmado todos estos aspectos en su declaración en la Guardia Civil.

Por otro lado, según ha informado El Mundo el análisis de las balizas y los trayectos del tráfico marino la noche del 27 de abril y la madrugada del día 28 ha descartado que algún barco fondeara junto a la lancha de Tomás Gimeno después de que se adentrara solo en el mar tras no devolver a sus hijas a su ex mujer y advertirle de que no las iba a volver a ver, por lo que ninguna embarcación se detuvo en las inmediaciones de la posición en la que el barco de Tomás quedó sin gobierno a 37 kilómetros de la costa de Tenerife.

Multado la noche de la desaparición

El padre de Anna y Olivia, Tomás Antonio G.C., fue propuesto para sanción por parte de la Guardia Civil tras sorprenderlo navegando con su embarcación instantes antes de que se le perdiera el rastro, informaron a Efe fuentes próximas a la investigación.

ue interceptado a las 23.15 horas, cuando regresaba a puerto, y denunciado por saltarse el toque de queda, por entonces fijado en Tenerife a las once de la noche. Los agentes de la Guardia Civil no encontraron nada sospechoso en la embarcación.

En ese momento, la madre aún no había denunciado la desaparición de las niñas después de que su expareja no las devolviese a la hora acordada.

Según la reconstrucción de los hechos realizada a partir de las cámaras de seguridad de la Marina en Santa Cruz donde tenía el amarre y del testimonio de un vigilante de estas instalaciones, Tomás Antonio G.C. salió dos veces a la mar, la primera sobre las 20.50, y regresó a puerto a las 23.30. Antes, el vigilante del puerto deportivo lo vio sacar de su coche y cargar en la lancha bolsos, maletas y bolsas de ropa, para lo que hubo de realizar tres viajes.

Después, fue a una gasolinera cercana, compró un cargador de móvil, lo recargó unos y minutos y volvió a zarpar a las 00.30 horas. En todo momento se le vio solo, sin la compañía de las dos niñas.

La lancha fue localizada al día siguiente vacía y a la deriva, y horas más tarde el dispositivo de búsqueda encontró flotando en el agua una silla de retención infantil de una de las niñas.

Una vez remolcada a puerto, la Guardia Civil halló en la embarcación, que no tenía ancla, restos de sangre, que resultaron ser de Antonio Tomás G.C.

El juzgado de Güímar que instruye la causa circunscribe las investigaciones a un presunto delito de secuestro.

Se mantienen abiertas varías líneas de investigación, y, de hecho, el juzgado decretó una orden de búsqueda internacional. En paralelo, continúan las labores de búsqueda por aire y mar de los tres desaparecidos, padre e hijas.