Investigadores de la Guardia Civil también barajan la hipótesis de que Tomás Gimeno, que permanece desaparecido junto a sus hijas desde el pasado 27 de abril, no hubiera salido de Tenerife. El primer análisis de su teléfono móvil realizado por agentes especializados en telecomunicaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) supuestamente revela que no llamó a otras personas que pudieran facilitar su fuga de la Isla en alguna embarcación o por otro medio. Así lo adelantó El Periódico de Cataluña, de Editorial Prensa Ibérica, quien incide que las comunicaciones detectadas de Gimeno se limitan a las llamadas de su exmujer, Beatriz Zimmermann, así como a los mensajes con sus padres y amigos.

En cualquier caso, como explicó ayer el portavoz nacional de la Unión Federal de Policía (UFP), José María Benito, los agentes del Instituto Armado tampoco han descartado otras hipótesis y que, de hecho, se hacen búsquedas en algunos enclaves del territorio insular.

José María Benito, que intervino ayer en Buenas Tardes Canarias, de Televisión Canaria, indica que los investigadores de Policía Judicial ya saben con quién habló el padre de las pequeñas y algunos puntos por donde estuvo antes de que saliera por primera vez a navegar a las 21:30 horas. Considera Benito que, si hubiese habido un plan organizado para escapar, hubiesen aparecido más llamadas con otras personas, «pero no las hay».

Voluntarios de agrupaciones de Protección Civil de varios municipios de Tenerife llevan peinando en las últimas jornadas la línea de costa del Sureste de Tenerife en busca de Anna y Olivia, las niñas desaparecidas hace quince días al igual que su padre, Tomás Gimeno Casañas. Desde hace más de una semana, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 del partido de Güímar investiga el asunto como un presunto secuestro parental y, de hecho, ha dictado una orden de búsqueda internacional sobre las mencionadas personas por si son localizadas en algún lugar, tanto de España como de otro país.

Su labor consiste en revisar a fondo el litoral, incluidas zonas poco accesibles, para «no dejar atrás ningún rincón sin recorrer», según publicó la agrupación de voluntariado de Protección Civil de Santa Cruz de Tenerife en su cuenta de Twitter, junto a fotografías y vídeos de la mencionada labor altruista. Se trata de «un trabajo arduo y minucioso» que, por las características de buena parte de la costa sureste tinerfeña debe hacerse, de forma mayoritaria, a pie.

La agrupación de Protección Civil de la capital tinerfeña recalcan que «por tiempo y ganas de ayudar no va a ser, y en este caso menos».

Durante la jornada del pasado martes, voluntarios del colectivo de Santa Cruz de Tenerife llevaron a cabo una batida por la línea de costa en la franja comprendida entre el edificio abandonado del Añaza y el asentamiento de La Resbala. En la inspección de dicho tramo del litoral, integrantes de Protección Civil invirtieron alrededor de cuatro horas.

Antes las tareas de búsqueda se desarrollaban en grupos de siete u ocho personas. Sin embargo, por sugerencia del cuerpo de seguridad que está al mando de la investigación se trabaja con dos voluntarios por cada ruta, que tienen el apoyo del conductor de un vehículo, que llega hasta el punto en que existe alguna carretera o pista de tierra.

La parte del litoral que se recorre cada día para intentar hallar a Tomás, Olivia y Anna se traslada a un mapa en soporte digital. Así queda constancia de la parte del territorio por donde ya se ha pasado. Y esos datos se ponen en conocimiento del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) del Gobierno de Canarias, que es el organismo encargado de la coordinación de las diferentes agrupaciones de Protección Civil de Tenerife que colaboran en este dispositivo.

Cabe mencionar que las personas que colaboran en esta iniciativa lo realizan en su tiempo libre, después de terminar sus clases o su jornada laboral.

Hasta ahora, el Instituto Armado no ha informado de que se hayan producido avances en las pesquisas para tratar de localizar al empresario y sus hijas; solo de que mantiene abiertas todas las hipótesis posibles sobre lo que ocurrió el 27 de abril. Tampoco el sistema de búsqueda por mar ha variado en las últimas jornadas en lo que a los medios de Salvamento Marítimo y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil se refiere.

Las lanchas del Ministerio de Transportes y las patrulleras del cuerpo de seguridad realizan un rastreo pegado a la línea de costa, desde Santa Cruz, donde partió Tomás Gimeno solo hasta en dos ocasiones con su embarcación, hasta la zona de Tajao, en el municipio de Arico, pasando por El Puertito de Güímar, que es donde el pasado 28 de abril por la tarde fue localizada a la deriva la lancha del padre, un barco Sea Rae de seis metros de eslora denominado Esquilón.

Mientras, la Guardia Civil mantiene desplegadas una aeronave de la Unidad de Helicópteros y patrullas terrestres en busca de los tres desaparecidos.

En los últimos días, la madre de las pequeñas, Beatriz Zimmermann, ha divulgado nuevas fotografías y vídeos de Anna y Olivia, con el objetivo de que puedan ser identificadas mejor, ya que mantiene la esperanza de que siguen vivas y de que su progenitor las tiene escondidas.

Tomás contrató a una detective en julio del 2020

Tomás Gimeno, el hombre que desapareció con sus dos hijas el pasado 27 de abril, contrató los servicios de una detective en julio del 2020. Así lo reveló ayer la propietaria de la agencia que llevó a cabo ese servicio, donde, supuestamente, su labor fue realizar un seguimiento a la entonces pareja del primero, Beatriz Zimmermann. Cabe recordar que EL DÍA adelantó la pasada semana que agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil buscaban si un detective había realizado algún trabajo para Gimeno con el fin de conocer los movimientos de su hoy exesposa. Así lo explicó la mencionada investigadora privada en declaraciones a la Televisión Canaria. En el texto enviado, la detective manifiesta que tiene seis años de trayectoria en este sector y que está colaborando de forma activa con las autoridades en su esfuerzo por esclarecer este caso. La investigadora privada aclaró que el padre de las menores Olivia y Anna solicitó un «servicio personal legítimo». Eso significa que Gimeno pudo acreditar que existía un vínculo entre él y la persona a la que quería que siguiera. El mero hecho de que el empresario tinerfeño contratara a una investigadora privada para conocer los movimientos de Beatriz Zimmermann revela una supuesta desconfianza hacia esta, al menos, desde el verano del pasado año. La detective lleva cabo su labor de forma legal. Supuestamente, tardó en ponerse en contacto con los guardias civiles porque Gimeno tenía entonces un aspecto diferente al de las imágenes divulgadas al principio de la desaparición.