El exboxeador madrileño Poli Díaz acudió en la mañana de ayer a la Comisaría de la Policía Nacional en la Vega de San José para renovar el DNI y acabó, unas horas después, en la prisión de Salto del Negro. El expujil fue detenido al tener una requisitoria de un juzgado de Madrid por no presentarse en una causa que tenía pendiente por un delito de lesiones ocurrido en 2018. Un juez de la Ciudad de la Justicia ordenó su ingreso en prisión a la espera de la decisión que tome su homólogo de la capital española.

El ‘Potro de Vallecas’, que el próximo 21 de noviembre cumplirá 54 años, tiene desde hace unos meses su residencia en Las Palmas de Gran Canaria, donde vive con su actual pareja sentimental. Varios vecinos del Cono Sur lo han visto pasear por las calles del barrio y, según informó ayer El País en su edición digital, se ha establecido en la calle Córdoba de la Vega de San José. Precisamente en esta calle se encuentra la Comisaría Sur de la Policía Nacional, adonde acudió para renovar su documentación, según indicaron fuentes cercanas a los hechos.

Los agentes de la Policía Judicial fueron los que comprobaron que Díaz tenía una orden de búsqueda ordenada por el Juzgado de lo Penal número 30 de Madrid al no presentarse a una causa para un juicio previsto para el próximo mes de junio por un delito de lesiones ocurrido en 2018. Ante esta situación, los policías procedieron a su detención y posterior puesta a disposición judicial.

El titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Las Palmas de Gran Canaria, Francisco Javier García García-Sotoca, ordenó durante la tarde su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, a la espera de la decisión que tome la autoridad judicial de Madrid, según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). El exboxeador fue trasladado a Las Palmas I.

Esta no es la primera vez que Policarpo Díaz ‘Poli’ ha sido arrestado. La Policía le detuvo en abril de 2013 por estar implicado en el apuñalamiento de un hombre en la Cañada Real, uno de los mayores supermercados de la droga del país. El exdeportista fue arrestado en el citado poblado madrileño después de que la víctima fuese apuñalada con un destornillador en la espalda.

Un año después, en agosto, la Policía Nacional volvió a arrestarlo por intentar agredir a unos agentes cuando intervenían en una operación contra el robo con fuerza en los coches. Poli Díaz, que acompañaba a un individuo sospechoso de perpetrar estos delitos, insultó y amenazó a dos agentes e hizo ademán de sacar un cuchillo de entre su ropa. Efe informó que por este motivo, el exboxeador fue imputado de un delito de atentado contra la autoridad y otro de intento de lesiones.

Enamorado de su novia Lola

El expujil madrileño, siete veces campeón de España y ocho de Europa en peso ligero, declaró en una entrevista al periódico La Razón que su actual pareja, la grancanaria Lola, le «rescató de los infiernos». «Ella no es solamente mi mujer, sino también una compañera de vida y una gran confidente», apuntó Díaz, quién añadió que se conocieron en Madrid. Ambos han compartido su amor en las redes sociales. Díaz señaló que su novia tiene una «carácter volcánico» que le hubiese llevado ganar «diez campeonatos del mundo de boxeo». En otra entrevista concedida al diario deportivo Marca reconoció estar «muy enamorado» de Lola.

Díaz se prepara ahora para regresar a los rings. Su retorno a los cuadriláteros estaba previsto para el inicio de este año. Además de sus títulos nacionales y continentales, el ‘Potro de Vallecas’ es recordado por la pelea que le enfrentó al estadounidense Pernell Whitaker el 27 de julio de 1991 en Virginia (EEUU) cuando le disputó el título mundial. El madrileño perdió aquel combate por los puntos, aunque opina que el árbitro influyó en el resultado. «“En el último asalto ya se vio lo que hizo el árbitro cuando lo cacé con mi directo. Se tambaleaba y cuando iba a rematarlo me agarró el brazo. Si la pelea se hubiese disputado en Madrid no sé si el resultado habría sido otro, pero desde luego habría sido legal al cien por cien”, afirmó al periódico deportivo Sport del grupo Editorial Prensa Ibérica, al que pertenece EL DÍA.