Una de las agresiones, con la víctima tirada en el suelo. | | E.D.

La juez ordenó ayer el ingreso en prisión por varios delitos de lesiones a tres de los ocho jóvenes detenidos por la Policía Nacional por ir pegando palizas de manera premeditada y sorpresiva a cinco personas por las calles de Puerto del Rosario y que, en algunos casos, compartieron en las redes sociales para vanagloriarse. El grupo, que se autodenominaba ‘vater’, también organizaba enfrentamientos contra otras pandillas de un instituto de Puerto del Rosario.

La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la capital majorera, Mónica González González, decidió asimismo dejar en libertad provisional a dos de los implicados, aunque con la prohibición de salir de Fuerteventura y de acercarse a las personan que aseguran ser víctimas de sus ataques, según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Los otros tres presuntos implicados son menores y ya pasaron el pasado jueves a disposición de la Fiscalía de Menores.

La Jefatura Superior de Policía de Canarias indicó ayer que la investigación se inició después de recibir a finales de marzo varias denuncias por agresiones sin motivo alguno que fueron cometidas en distintas calles de la capital majorera. En todas ellas se apuntaba a “un grupo organizado violento de carácter juvenil”. Los ataques se produjeron entre las nueve y las diez menos diez de la noche del 27 de marzo y los agentes encargados de las pesquisas pudieron comprobar que algunos de los jóvenes habían subido imágenes a las redes sociales “vanagloriándose de los hechos”, apuntó el cuerpo de seguridad.

Entre las víctimas del la pandilla ‘vater’ se encontraba un hombre de 60 años, quien quedó inconsciente sobre el suelo y perdió varias piezas dentales de la paliza. Este fue evacuado al Hospital General de Fuerteventura, donde cuando recuperó la consciencia aseguró que no recordaba nada de lo ocurrido. Asimismo, otras dos de las cinco víctimas tuvieron que ser ingresadas en el hospital con heridas de carácter graves.

La Policía Nacional recalcó que “actuaron de manera premeditada y sorpresiva a la hora de cometer los ataques, asegurándose siempre una superioridad numérica” y añadió que algunos de ellos son miembros federados de artes marciales mixtas, e “hicieron uso de dichos conocimientos durante las agresiones”.

Los arrestado no sólo pegaban palizas indiscriminadas en la calle, sino que la investigación también constató que se citaban con otros grupos en un instituto de Puerto de Rosario para enfrentarse entre ellos.

Los agentes de la Policía Judicial de Puerto del Rosario iniciaron una ardua investigación para identificar a todos los componentes en estos incidentes, procediendo a la detención de los ocho ahora arrestados la mañana del pasado miércoles, momentos antes de que algunos de ellos acudieran al centro educativo en el que estudian.

Siete de los ocho integrantes del grupo son jugadores del Club Deportivo Herbania, cuya junta directo se reunió ayer de manera urgente para decidir apartar y expulsar a los futbolistas. El club indicó en un comunicado que durante sus 75 años de historia “siempre ha condenado y condenará cualquier forma de violencia que se realice dentro y fuera de los terrenos de juego”, además de aclarar que el Herbania “no tiene nada que ver” con las agresiones de este grupo.