En la mañana de este viernes, 22 de enero, el creador de un grupo de Whatsapp, en el que varios individuos hablan de ir al sur "a reventar a los moros", ha realizado un vídeo -audio incrustado en esta información- desde la Jefatura de Policía de Las Palmas de Gran Canaria en el que pide a los integrantes que no vayan a unos actos violentos contra los migrantes. 

Esta persona, detenida el jueves por la policía por la presunta emisión de vídeos amenazantes hacia migrantes, fue puesta en libertad por la propia policía el mismo día de la detención, y no había pasado a disposición judicial hasta las 12 de la mañana de este viernes. Estaba localizado y pendiente de ser citado por el juzgado, pero no detenido.

Fuentes policiales consultadas han dado credibilidad a los mensajes que se publican en esta comunidad, que aseguran que hay personas con un perfil agresivo y con antecedentes policiales. Las mismas fuentes apuntaron que algunos de esos vídeos pueden ser constitutivos de un delito de amenazas y coacciones.

La Cruz Roja ha pedido a los migrantes que tengan cuidado este fin de semana al salir a calle.

La Policía Nacional detuvo el jueves en Gran Canaria al hombre que difundió en los últimos días un vídeo con amenazas explicitas contra los inmigrantes, en medio de inquietud generada en el sur de isla por varios altercados y peleas atribuidos a personas llegadas en patera.

Fuentes de la investigación precisaron que se relaciona al arrestado con un vídeo difundido en foros de Whatsapp en el que no solo se escuchan amenazas de contenido xenófobo, sino en el que además se exhibe un cuchillo, tipo machete. Además, hay otro vídeo complementario donde se muestra una pistola.

Detenido en Canarias por difundir un vídeo de amenazas a los migrantes El Día

Peligro de los bulos

Las fuentes señalaron que tanto la Policía como la Guardia Civil tienen conocimiento de esos mensajes e incluso de grupos de Whatsapp con conversaciones de ese tono, y están haciendo un seguimiento, porque en algunos casos el exabrupto roza el delito de incitación al odio y, en otros, se prefiere vigilar que no se pase de las palabras a los hechos.

No es una hipótesis irreal: ya ha pasado, aunque sin graves consecuencias. En diciembre, un bulo difundido por internet hizo que una turba de medio centenar de personas acudiera a un hotel de Arguineguín a increpar e insultar a los migrantes, hasta que fueron frenados por la Guardia Civil. Pero el asunto tuvo tal repercusión, que la Cruz Roja recomendó a los extranjeros alojados en los establecimientos que gestiona que no salieran en 48 horas.

El detonante del altercado fue un vídeo en el que una joven decía que unos magrebíes habían dado una paliza a su hermano. Gran parte de su relato se probó falso en los días posteriores.