El director de flota de Fred. Olsen Express, Juan Ignacio Liaño, ha señalado este miércoles que una vez que se ha podido atracar de costado el barco Bentago Express --encallado desde la noche del 7 de enero-- en el puerto de Las Nieves, en Agaete (Gran Canaria), se espera tener asegurada entre este miércoles y este jueves la integridad del mismo para poder empezar a mover y desembarcar la carga que contiene en su interior.

Liaño, que ha querido agradecer el trabajo de los periodistas, ha asegurado que desde la naviera se ha intentado durante estos días "ser lo más ágil en la información y transparente en todo momento", apuntando que se ha ido trasladando los trabajos que se iban realizando y que en la madrugada del martes han permitido que el barco tomara "vida propia, lo cual era bueno".

Añadió, en declaraciones a los periodistas, que los trabajos que se han realizaron durante el martes "empezaron a surtir efecto y el barco empezó a querer moverse y a salir de la roca". Esto motivó que en la noche del martes, si bien "no era lo previsto" pero se estaba "totalmente preparado", se decidió "ya con cabos únicamente, no hizo falta los motores del barco ni los remolcadores, que estuvieron ahí para acompañar, traerlo al atraque".

De este modo, dijo, el catamarán recorrió "los 240 metros que había desde la posición al atraque relativamente rápido", de tal forma que una vez que quedó atracado en la posición que se quería, "sobre todo protegiendo el patín que está en el 100 por 100 de las condiciones", se aseguró el barco.

"Situación delicada"

El atraque del barco en el puerto de Las Nieves ha permitido, dijo Liaño, que se esté "muchísimo mejor que ayer", si bien admitió que se encuentra aún en una "situación delicada" porque evidentemente "existe la posibilidad de que el barco se apoye sobre el fondo" aunque afirmó que "no es el escenario" que tienen sobre la mesa, está "bastante controlado".

Por ello, prevé que entre hoy y mañana, ya que actualmente se están evaluando los daños en el casco del barco, se trabaje en incrementar más la estabilidad del mismo porque "se ha recuperado parte" de ella y poder decir que se tiene "bastante asegurada la integridad del barco" para después ir recuperando las cosas, plantearse el movimiento de la carga y el desembarco de la misma.

De todas formas, incidió en que la tónica seguirá siendo ir "despacio, paso a paso, y mirando por la seguridad tanto de los trabajadores como del barco".

Por su parte, el Capitán Marítimo de Las Palmas, Francisco García, ha subrayado que se trata de un "tema técnicamente muy complicado" pero para el que se tenían los protocolos, si bien reconoció que ante el atraque del barco "siempre hay cierta incertidumbre por lo que pueda ocurrir" pero se entendió que "se podía acercar al muelle de manera segura".

García, al ser cuestionado por qué se ha tardado tantos días en atracarlo, lo justificó en que había que darle flotabilidad a la embarcación, así como que había que introducir flotadores --que meterán más flotadores-- e insuflar aire a los tanques a una presión de 0,4, 0,5.

Ahora, prosiguió, se está evaluando por parte de la empresa "intentar taponar todo lo que se pueda taponar" para darle la flotabilidad al barco, achicar el agua, poder sacar camiones y poder llevarlo al puerto de Las Palmas y repararlo.

"No ha llegado a la costa"

Por su parte, el jefe de centro de Salvamento Marítimo en Las Palmas, Roberto Bastarreche, ha incidido en que desde el primer día se han adoptado medidas de vigilancia por las manchas que salían del barco y "no" han detectado llegada de las mismas a la costa.

Bastarreche ha explicado que desde un principio se ha luchado contra esas manchas con la "dispersión mecánica y la protección del entorno con las barreras" que se dispusieron, afirmando que la que ha alcanzado mayor grado "ha sido de un máximo de 1.400 metros y 300 de ancho, siempre una lámina muy fina".

Esto, agregó, está recogido en el código sobre contaminación marina como "grado 1, lo cual significa que es una mancha bastante escasa, que en ninguno caso llegó a 50 litros", indicando que "no" han tenido una detección de llegada a costa, apuntando que al ser un combustible "bastante ligero, que es mezcla de gasolina y gasoil, debido a la volatilidad del producto, se evapora con facilidad en 24, 48 horas, por eso la afección ha sido menor".

Actualmente, apuntó que está activado el plan nacional en nivel 1 y que se vigila con dos vuelos diarios con el avión Sasemar que recoge que la mancha "no es profunda", así como con la guardamar. En cuanto a la mancha detectada esta mañana en el interior del puerto apuntó que era de "200x100 metros", siendo su volumen de "entre un litro y cuatro litros de hidrocarburos".

Por todo ello, consideró que el comportamiento se ha manteniendo durante estos días, de ahí que cree que la colocación de las barrera de contención y otra que se va a colocar interna de absorción, que "es la más efectiva" para este tipo de combustible, "se va a contener" una posible fuga.

Finalmente, el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, aseguró que la contaminación "ha sido muy leve".