La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil del destacamento de Granadilla instruyó diligencias en las que investiga a una conductora como presunta autora de un delito contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia del alcohol y negarse a pasar la prueba de alcoholemia, aunque estuvo implicada en un accidente.

Los hechos ocurrieron el pasado domingo en el kilómetro 10,5 de la carretera TF-65 (San Miguel-El Médano) y los agentes acudieron tras una una colisión frontal entre dos coches, con un herido y daños materiales considerables.

Requeridos los conductores para realizar las pruebas de alcohol y drogas, la mujer de uno de los turismos, de 42 años, realizó la primera prueba, que arrojó 0,75 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, pero se negó a hacer la segunda. El nivel de la primera muestra triplica la tasa máxima permitida y supone incurrir en un delito.