03 de octubre de 2020
03.10.2020
Pederastia

Un entrenador de fútbol afronta 248 años de prisión por abusos a 26 niños

El presunto pederasta proponía "retos de carácter sexual" a menores de entre 11 y 15 años

03.10.2020 | 08:18
Un entrenador de fútbol afronta 248 años de prisión por abusos a 26 niños

El Ministerio Fiscal solicita 248 años y ocho meses de prisión, una de las mayores penas para un pederasta valenciano, para un joven acusado de abusar de al menos 26 menores, de entre once y quince años, en un polideportivo de l'Horta aprovechando su condición de entrenador de fútbol del equipo local en el que militaban varias de las víctimas. Bajo la apariencia de un buen chico, estudiante con excelentes notas, de buena familia y que desempeñaba también actividades con menores como monitor de una escuela de verano y en un casal fallero, el acusado, que tiene ahora 24 años, se habría ganado la confianza de sus víctimas y de los padres de éstos, quienes no podían sospechar de los "retos sexuales" a los que instaba a los menores.

"Con la finalidad de satisfacer sus deseos sexuales", según detalla el fiscal en su escrito, José Vicente C. F. proponía a los adolescentes jugar al 'culet'-consiste en marcar goles con el balón en el aire- variando las reglas del mismo y marcando retos de índole sexual a los perdedores como mostrar sus genitales. En caso de ser él el perdedor, el acusado era quien les enseñaba el pene a los menores.

Poco a poco estos retos fuera de lugar fueron subiendo todavía más de tono y obligaba a los perdedores a que le realizaran felaciones o a que eyacularan sobre alguna parte de su cuerpo. Si alguno de ellos se negaba lo excluía del grupo con expresiones como eres un "mierda" o "un cagao".

Los hechos, que serán juzgados la próxima semana en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de València, ocurrieron entre 2015 y 2018. Los presuntos abusos se produjeron tanto en los vestuarios del polideportivo de un municipio de l'Horta donde entrenaban al fútbol como en una pista de motocross próxima a València, así como incluso en el propio domicilio del acusado cuando sus padres no estaban en casa. Allí se llevaba a los menores, como si fuera uno más de la pandilla, con la excusa de jugar a la videoconsola, y les proponía tocamientos y masturbaciones.

Además, les mostraba a los niños, la mayoría de ellos de doce años de edad, películas pornográficas, de ahí que se le imputen además de una larga lista de delitos de abusos -17 de ellos continuados en el tiempo-, dos delitos de exhibición de material pornográfico.

Con al menos diez de las 26 víctimas el procesado llegó también a tener presuntamente acceso carnal. Por estos delitos de abuso sexual a persona menor de 16 años con penetración, todos ellos con la agravante de abuso de superioridad, la Fiscalía le pide 96 años de cárcel para ocho que fueron continuados y veinte para otros dos hechos puntuales.

Asimismo, solicita 102 años de cárcel por 17 delitos de abuso sexual continuado y otras penas cuya suma total asciende a los 248 años de cárcel por otros delitos contra la libertad sexual, entre ellos exhibicionismo ante menores.

Varios de los menores presentan secuelas psicológicas "como consecuencia de la obstrucción psicosexual sufrida y sentimientos de angustia y malestar", según los informes de las psicólogas forenses del Instituto de Medicina Legal de València que examinaron durante meses a las víctimas.

Varios de los menores presentan secuelas psicológicas "como consecuencia de la obstrucción psicosexual sufrida y sentimientos de angustia y malestar", según los informes de las psicólogas forenses del Instituto de Medicina Legal de València que examinaron durante meses a las víctimas.

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