La Policía Nacional detuvo a una joven de 29 años que, después de haber estado contagiada con el Covid-19, no respetó el confinamiento domiciliario en la zona de La Cuesta (La Laguna) anteayer. Esta es la segunda vez que la citada mujer es arrestada por desobedecer la normativa establecida por el estado de alarma.

Los hechos ocurrieron en la calle Narciso de Vera, en el barrio de La Candelaria. Los agentes fueron activados a las 15:30 para acudir a una vivienda, ya que una joven causaba problemas a su madre y no era la primera vez que los cuerpos de seguridad intervenían con ella por el mismo motivo. Los agentes hablaron con la progenitora, que les explicó que, minutos antes, tuvo una discusión fuerte con su hija, que llegó a estar ingresada en un hospital tras dar positivo al Covid-19. También contó que la joven se fue del hogar; por lo que quebrantaba una prohibición de salida de su vivienda, que fue dictada por un Juzgado de Santa Cruz de Tenerife y según la cual debe estar en su casa hasta que finalice el estado de alarma.

Los policías nacionales consiguieron localizarla en las cercanías de su casa junto a una amiga. La patrulla adoptó las medidas de seguridad necesarias, después de que confirmaran con la sala del 091 que la infractora estuvo contagiada y llegó a estar ingresada en el Hospital de La Candelaria.

Tras ser dada de alta, la ahora acusada fue condenada como autora de un delito de desobediencia grave a los agentes de la autoridad; un comportamiento que está penado en el artículo 556.1 del Código Penal con cuatro meses de cárcel. La autoridad judicial acordó suspender la condena con la condición de que reingresara en el dicho hospital mientras dure el estado de alarma, o, en el caso de que recibiera el alta médica, que cumpliera el confinamiento en su domicilio. Los policías nacionales le entregaron el miércoles a la joven un equipo de protección individual para que se lo pusiera de inmediato antes de ser detenida. Ante su reincidencia, un juzgado decretó ayer su inmediato ingreso en prisión.