Un joven de 17 años resultó detenido ayer en Gijón después de lanzar presuntamente un huevo por la ventana de su casa que impactó contra el coche de una conductora que circulaba a la altura de la estación de autobuses. Este menor de edad, que se encontraba con un grupo de amigos (chicos y chicas) se envalentonó cuando vio a los agentes de la Policía Nacional que fueron a identificarle, a los que llamó "asquerosos" y hasta trató de agredir. Se da la circunstancia de que horas antes de este incidente se había denunciado la agresión a otros jóvenes, cometida supuestamente por los siete miembros del grupo que estaban en la vivienda , por lo que se investiga si también son responsables de estos otros hechos.

La investigación arrancó ayer viernes sobre las ocho y media de la mañana. Una mujer alertó a los agentes después de sufrir el impacto de un huevo en su vehículo mientras iba a trabajar. La afectada, asustada por lo ocurrido, pudo ver a alguien desde la ventana de un edificio próximo a la estación y así se lo transmitió a los policías que se personaron en los aledaños de la terminal de autobuses, que acudieron a la vivienda señalada a confirmar la denuncia. Al entrar en la casa ya vieron restos de envases y paquetes de comida que coincidían con los que había en la vía pública (tiraron más objetos que el huevo), lo que parecía confirmar las sospechas de la conductora. Uno de los jóvenes -eran siete personas en el inmueble, según parece todos menores de edad- les vetó la entrada y les insultó con expresiones como "a mi casa no entráis, asquerosos".

Identificación

Pese a que los agentes trataron de que el menor, de 17 años, atendiese a razones, el joven se envalentonó y, con actitud amenazante, se abalanzó contra ellos con intención de agredirles. Es por ello que fue detenido por atentado a agente de la autoridad, poniéndose los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Menores del Principado de Asturias, tal y como marca el procedimiento habitual. No obstante, el caso dio un giro inesperado poco después, en otra intervención de los agentes.

Los policías recibieron el aviso de un centro educativo próximo, donde unos estudiantes aseguraban que habían sido agredidos por otro grupo de jóvenes, que ya no se encontraba en el lugar. Al preguntarles por lo ocurrido y al escuchar la descripción que los afectados hicieron de sus supuestos agresores, los agentes vieron notables similitudes con los menores que habían encontrado horas antes en el inmueble próximo a la estación de autobuses desde donde se lanzó el huevo. Número y vestimentas parecían coincidir.

Los agentes identificaron a todos los chicos y chicas que se encontraban en el piso en cuestión próximo a la estación de autobuses, alertando también a sus respectivos padres de que se encontraban fuera del colegio en horario lectivo. Los progenitores pasaron por Comisaría para esclarecer lo ocurrido.

Poco después, se iniciaron las diligencias policiales correspondientes para confirmar que, como se sospechaba inicialmente, son los mismos jóvenes que provocaron el incidente en el centro educativo. Ahora, serán los menores agredidos quienes deberán confirmar la identidad de sus agresores. Y todo porque uno de ellos lanzó un huevo desde la ventana de casa contra un coche.