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Aulas para segundas oportunidades

El vicepresidente Manuel Domínguez y el consejero Poli Suárez visitaron el CEPA Las Palmas para conocer de primera mano su labor educativa y el perfil de su alumnado

El vicepresidente Manuel Domínguez y el consejero Poli Suárez con alumnado del CEPA Las Palmas.|  |

El vicepresidente Manuel Domínguez y el consejero Poli Suárez con alumnado del CEPA Las Palmas.| | / El Día

Santa Cruz de Tenerife

Nunca es tarde para retomar los estudios, encontrar la vocación o simplemente seguir formándose sin más pretensión que el interés personal. Y en Canarias existen espacios donde las segundas oportunidades para ello son posibles: las aulas de los Centros de Educación de Personas Adultas (CEPA), gestionados por la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias. En particular, al CEPA Las Palmas acude alumnado de 39 nacionalidades diferentes y edades comprendidas entre los 18 y 92 años, cada uno con su intrahistoria y circunstancias que en un momento dado de sus vidas les impidieron continuar con los estudios. Quieren volver a intentarlo y aquí han encontrado la mano tendida, afecto y ánimo de un equipo directivo, docentes y compañeros y compañeras que les impulsan a creer en sí mismos. Nadie juzga a nadie, son una gran familia.

Este miércoles pudieron constatarlo el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, y el consejero del área educativa, Poli Suárez, en una emotiva y enriquecedora visita al CEPA Las Palmas, centro que abarca los distritos Centro e Isleta- Puerto-Guanarteme de Las Palmas de Gran Canaria. Entre sus aulas y pasillos palparon la ilusión que late en estos centros y conocieron de primera mano el trabajo que desarrolla su equipo directivo y docente, además de compartir un encuentro con el alumnado. Una visita que sirvió también para poner en valor el crecimiento que ha experimentado este tipo de enseñanzas en las islas, con más de 16.500 estudiantes en todo el archipiélago y un incremento del ocho por ciento en lo que va de legislatura.

Estas cifras consolidan la apuesta del Ejecutivo regional por la educación permanente como política estratégica, tanto a través de la treintena de centros de adultos existentes en todo el archipiélago como los dos centros de educación a distancia (CEAD) y quince Institutos de Educación Secundaria (IES) con bachillerato nocturno, además de 115 unidades de actuación distribuidas territorialmente para facilitar el acceso a quienes tienen mayores dificultades de desplazamiento.

Durante el recorrido por las instalaciones, Domínguez y Suárez, quienes estuvieron acompañados por el el director del CEPA, José Tacoronte, y el director general de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación, David Pablos, visitaron distintas estancias de este centro, inaugurado en 1984 y que, a día de hoy, atiende a cerca de ochocientos estudiantes de distintas edades y perfiles, y cuenta con una treintena de docentes, además de disponer de seis unidades de actuación en distintos barrios de la capital grancanaria, que facilitan el acceso a su oferta formativa en su entorno más cercano.

A propósito de la visita, Manuel Domínguez recalcó que la formación de personas adultas “es una línea estratégica de este Gobierno”, recordando que “el aumento de estudiantado desde el inicio de la legislatura demuestra que la apuesta por la educación es firme”. En esta línea, el vicepresidente regional explicó que este tipo de enseñanzas “permite a muchos colectivos disponer de oportunidades para seguir formándose porque la edad, en ningún caso, puede ser una barrera”.

Asimismo, Domínguez incidió en que “invertir en educación de personas adultas es invertir directamente en capital humano, empleabilidad y competitividad”, ya que “una población mejor formada”, explicó, “tiene más posibilidades de acceder a mejores oportunidades laborales o de mejorar su cualificación dentro de su ocupación actual, lo que repercute de manera directa en el desarrollo económico y en la estabilidad social de Canarias”.

Por su parte, Poli Suárez destacó que esta modalidad “es una apuesta decidida de la Consejería”. “Nunca es tarde para formarse y hacer realidad una vocación, se tenga la edad que se tenga”, agregó el consejero de Educación, quien incidió en que “el sistema educativo debe estar preparado para acompañar también a quienes deciden retomar sus estudios en etapas más avanzadas de la vida”.

Además, Suárez puso en valor distintas medidas estructurales para la mejora de estas enseñanzas, como la presencia de orientadores educativos, la digitalización de las aulas, la implantación de medidas de atención a la diversidad en adultos, la formación del profesorado o el crecimiento de la oferta formativa para facilitar el acceso a más colectivos. “Trabajamos por diseñar una propuesta amplia, flexible y adaptada a las necesidades reales de las personas adultas”, detalló.

Entre las medidas adoptadas en el periodo 2023–2026 figuran la extensión del apoyo idiomático ante el aumento de alumnado extranjero, la creación de nuevas enseñanzas vinculadas a la nacionalidad y al acceso directo a ciclos formativos de grado superior, así como la puesta en marcha de quince comisiones territoriales para coordinar administraciones y mejorar la planificación en educación permanente.

Los alumnos y alumnas están encantados. Dolores Campos, Lolita, con 92 años es una de las estudiantes más orgullosas del CEPA Las Palmas y de mayor edad de Canarias y de España. Tiene incluso tataranietos y se agarra con cariño del brazo de Manuel Domínguez para explicarle que “tuve que dejar el colegio con ocho años para cuidar a mi madre y ayudar a mi madrina”, sin embargo, siempre mantuvo el ansia de aprendizaje y “me escondía para aprenderme las letras con los tebeos o leyendo a Corín Tellado”. Cuando tenía veinte años muere su madre y entonces tuvo que cuidar a los hijos de sus hermanas. Décadas después, gracias al CEPA, “a mi edad estoy aprendiendo matemáticas: sumas, restas y multiplicaciones y sociales, que me encantan”.

En los CEPA tampoco faltan las experiencias Erasmus, como la que vivió Chanita en Florencia a sus 83 años. “Fue una maravilla poder conocer la cuna del arte, estaba tan orgullosa de estar ahí a mi edad que me sentía como Lina Morgan en una película, incluso me pellizcaba para ver si lo que veía era real”, explica la mujer. Marcos Beltrán hará lo propio dentro de poco pero a Livorno y asegura que “si hace un año me hubiesen dicho que me iba de Erasmus, diría que me estaban mintiendo. Estoy muy ilusionado y deseando ir para allá”. Beltrán se incorporó al CEPA porque “quiero seguir aprendiendo, me gusta estudiar y, como trabajo con turnos de tarde y de noche en el sector de la seguridad, tengo las mañanas libres y quise aprovechar el tiempo. No me veía aquí, pero estoy contento de haberlo hecho”.

Bárbara Hernández, de 27 años, es ya exalumna pero no olvida cómo le cambió la vida su paso por el CEPA. “Cuando estaba estudiando la ESO abandoné los estudios por el fallecimiento de un familiar muy cercano. Años más tarde, me comentaron que existía el CEPA y me apunté porque vi una segunda oportunidad. No sabía que se podía volver a subir al tren. Desde el primer momento los profesores te acogen, son muy cercanos”, relata. “Cuando estaba estudiando aquí me orientaron también de cara al futuro, lo que facilita muchísimo, y me preparé un ciclo superior. Ahora estoy opositando, quiero algo estable, y estoy estudiando para auxiliar de administración del Servicio Canario de Salud”.

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