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El volcán de Enmedio lleva 200.000 años emitiendo gases, calor y nutrientes al océano

El coloso de más de 600 metros de altura que se encuentra en el océano que separa Tenerife y Gran Canaria es más joven que la isla de El Hierro

Volcán de Enmedio en 3D

Volcán de Enmedio en 3D / IEO-CSIC

Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

El volcán de Enmedio, un coloso de 600 metros que se erige bajo las profundidades del mar canario, lleva más de 200.000 años activo y, en concreto, en estado de desgasificación. El gran volcán, que se encuentra entre 2.140 y 2.350 metros de profundidad separando emblemáticamente a Gran Canaria y Tenerife, ha estado desde entonces emitiendo calor y nutrientes al medio.

Así lo ha descubierto un grupo de investigación de varias instituciones españolas, liderados por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) en Canarias. «Durante diez años hemos estado recopilando datos químicos, físicos, biológicos y geológicos para poder corroborar con certeza que esto estaba ocurriendo», sentencia Eugenio Fraile, responsable de la campaña oceanográfica de este proyecto (Vulcana) del IEO-CSIC y uno de los firmantes del artículo que se ha publicado en Bulletin of Volcanology.

Los resultados, obtenidos en colaboración con Geociencias Barcelona (GEO3BCN-CSIC), el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), la Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad de La Laguna (ULL), confirman que este volcán profundo presenta circulación activa de fluidos hidrotermales.

Anomalías en el entorno

Estas emisiones generan anomalías en la columna de agua, afectando a su química y a las comunidades microbianas del océano profundo. Por ejemplo, el personal investigador observó que la columna de agua que se encuentra en la cima del volcán está medio grado más caliente que el océano que la rodea. «También hemos visto emisiones de amonio que son 400 veces superiores a lo normal, un 3% más de nitratos y un 8% más de fosfatos», insiste Fraile.

Alrededor del gran coloso también se han detectado rocas alterados por las grandes concentraciones de hierro y bacterias que solo se encuentran dentro del cono volcánico. «Ha estado 200.000 años enriqueciendo el medio», revela Fraile, que insiste que este hallazgo supone un revulsivo para la ciencia. «Nos ayuda a entender la naturaleza de los volcanes submarinos de todo el mundo e incluso puede poner en duda algunos modelos teóricos establecidos.

Un volcán joven

Este hallazgo no tiene relación con una actividad volcánica nueva ni un proceso que se vaya a desencadenar en el futuro. «El volcán de Enmedio proviene de una erupción basáltica monogenéitca que ocurrió hace 200.000 años», insiste Fraile, que recuerda que es una erupción joven, teniendo en cuenta que El Hierro se formó hace 1,1 millones de años. Esto significa que, al contrario que el Teide, no vuelve a entrar en erupción en el mismo punto.

Aunque sí en la misma zona. Y es que, en el lugar del que parten los terremotos de mayor magnitud que afectan a las Islas, también hay otros 20 conos volcánicos. «Justo cerca de ahí encontramos volcanes de hasta 300 metros, y todos ellos con una morfología perfecta ya que en el agua no están afectados por los mismos fenómenos de erosión que en la tierra», indica Fraile.

El volcán submarino recibe su nombre precisamente por su ubicación entre las islas de Tenerife y Gran Canaria, pues se encuentra aproximadamente a 25 kilómetros de la primera y 36 de la segunda. Su estructura cónica forma una especie de montaña, cuya base, con un diámetro de 3,5 kilómetros.

En varias etapas

«De su morfología hemos podido concluir que es un volcán que se fue creando en varias etapas», insiste Fraile. En otras palabras, durante su erupción fueron varias las veces en las que «creció, se desplomó y se fracturó».

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