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Sanidad

Los dentistas de Canarias piden reforzar la atención a niños con discapacidad: "Muchos no expresan el dolor"

Los ‘peques’ del Archipiélago con alteraciones de conducta severas requieren procedimientos diferentes que solo se realizan en hospitales, una limitación que retrasa sus tratamientos

Una joven durante una intervención en el dentista. | EUROPA PRESS

Una joven durante una intervención en el dentista. | EUROPA PRESS

Santa Cruz de Tenerife

Los niños con discapacidad son más propensos a padecer patologías bucodentales. Por ello, el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife quiere que el sistema público refuerce la atención dental a estos menores. Si bien ya existe un acuerdo entre Sanidad y especialistas para asistir gratis a todos los peques canarios de entre 6 y 14 años –el programa Padican–, el acceso a estos servicios es mucho más complicado para quienes padecen una minusvalía o para quienes presentan alteraciones conductuales severas.

La presidenta del Colegio de la provincia occidental, Concepción León, explica que las consultas adscritas al programa Padican no pueden atender a los niños que necesitan una sedación profunda. Lo habitual cuando realizan un tratamiento es utilizar anestesia local, pero cuando estos menores no son capaces de mantener el necesario autocontrol deben acudir a centros hospitalarios.

El problema, según argumenta, es que todo este procedimiento retrasa de manera notable la atención. Primero, porque el protocolo les obliga a pasar por su centro de salud para que, a través de una solicitud, se les derive; y segundo, porque no son intervenciones urgentes. «Si llega un chico con caries no suele ser prioritario porque en estos complejos también tienen que tratar a otros pacientes, por ejemplo, con enfermedades oncológicas, por lo que se suele esperar a que sean patologías más graves», apunta.

El dilema de los padres

Cuando esto ocurre, los padres enfrentan un dilema: esperar y arriesgarse a que lo que era un tratamiento simple se convierta en algo más complejo o costearlo de su bolsillo. Las familias, añade, se ven «desamparadas» porque los tratamientos se retrasan, «cuando el acceso para ellos debería ser mucho más sencillo».

Para evitarlo, los dentistas plantean que los centros adheridos al Padican puedan tratar a los niños con los mismos procedimientos que se realizan en un hospital. «Queremos que se incluyan en el convenio estas excepciones para que las consultas que tengan anestesista puedan atender a menores con discapacidad», detalla.

Dos alternativas

De esta forma, defiende, se evitaría que enfermedades leves como las caries puedan evolucionar hacia una infección severa: «Los niños sufren, sienten dolor y la única forma de salvar esos dientes es con tratamientos como el empaste; de lo contrario, habría que proceder a la extracción, condenando a los niños a quedarse sin esa pieza».

Desde la Consejería de Sanidad señalan que estas prestaciones, con el correspondiente tratamiento sedativo o de anestesia general, se garantizan en hospitales, como recoge el protocolo. Asimismo, destacan que, desde 2024, existe un trato diferenciado con respecto a la población general. Según recogen, se amplió la cartera de servicios para los niños y los mayores de 14 años con discapacidad intelectual o con alguna limitación de la movilidad de los miembros superiores. Se incluyeron revisiones periódicas; tratamientos preventivos como tartrectomías, aplicación de sustancias remineralizantes, antisépticas y desensibilizantes, el sellado de fosas y fisura; y actuaciones de carácter restaurador.

Más vulnerables

Las discapacidades del desarrollo, como el síndrome de Down o la parálisis cerebral, enfrentan dificultades para mantener una higiene oral diaria. Además, el consumo de ciertos fármacos también puede dañar las encías o provocar sequedad. No solo son más propensos a padecer estas patologías, sino que a veces no pueden comunicarlo. Precisamente, este es uno de los asuntos que más preocupa a las familias. La presidenta de la fundación canaria Aldis, Ofelia Tabares, advierte que muchos de los peques tienen problemas para expresarse, por lo que no pueden manifestar que tienen una dolencia.

En su caso, hubo un tiempo en el que su hijo no paraba de llorar y, tras ir descartando, se dio cuenta de que tenía las muelas del juicio picadas. «Él no me pudo decir dónde le dolía, por eso creo que hay que darles prioridad», reivindica. Desde la entidad, han intentado pedir subvenciones para cubrir gastos médicos, como la atención bucodental porque, advierte, «las familias no llegamos con tanto gasto».

En este campo, critica, no solo tienen problemas en el acceso a los seguros de salud, «las listas de espera también nos perjudican». En fundaciones como esta también ofrecen charlas y talleres para que, tanto usuarios como padres, aprendan cuánto tiempo debe durar el cepillado, cómo debe realizarse y cada cuánto tienen que acudir a las revisiones.

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