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Entrevista | Iván Noda Modelo Internacional

Iván Noda: un tinerfeño en la corte de Giorgio Armani

Iván Noda, modelo tinerfeño desde hace más de dos décadas, confiesa que su timidez inicial no le impidió triunfar en el mundo de la moda internacional, donde sigue trabajando

Jorge Dávila

Jorge Dávila

Santa Cruz de Tenerife

De chiquillo quería ser deportista, más tarde empezó sus estudios de Ingeniería Agrícola en la ULL y, a pesar de los kilos de timidez que destilaba en su adolescencia, acabó sobre una pasarela o en una sesión de fotos para marcas internacionales como Giorgio Armani, Dolce Gabana, Ermenegildo Zegna o Garnier. Criado en uno de los barrios capitalinos más pudientes, Iván Noda (SantaCruz de Tenerife, 1982) empezó en el mundo de la moda hace más de dos décadas y aún no ha parado la pata: el que tuvo, retuvo. «¡Aquí sigo!».

¿Quién es Iván Noda?

Un tinerfeño que soñaba con ser deportista profesional y, de repente, todo cambió y se convirtió en un modelo internacional.

¿De qué año es?

Los años no se dicen [ja, ja, ja]. La edad es un dato... Bueno, por ser tú, nací en 1982.

No me creo que de pequeño fuera tan tímido...

...sí lo era. Los Leo nacidos en agosto somos valientes y desprendemos una energía contagiosa, pero también tímidos. Exponerme en público o el mundo de la fotografía no eran cosas que me agradaran demasiado.

«En el mundo de la moda es muy fácil caer al lado oscuro»

¿Y cómo acabó en el sector de la moda?

Empecé sirviendo copas en un pub de la avenida de Anaga, que es otro trabajo en el que si eres algo tímido te acaban comiendo.

¿Usted salió ileso?

Sí, al final todos los que me empujaron para que me metiera en el mundo de la moda se han marchado y sólo me quedé yo.

¿Algo habrá hecho?

Tenía un grupo de amigos que íbamos a hacer deporte a Las Teresitas, algunos de los cuales ya tenían experiencia en el mundo del modelaje. Un día me vio un booker [un asistente] y me dijo: ¿Por qué no te metes en esto? Tienes pinta de modelo. Yo estaba más por la labor del gimnasio y en él coincidí con José Acosta, que ahora es diseñador de trajes de caballeros, e hicimos una buena amistad. No sé qué me pasó a los 19, pero me cansé de que mis padres me pagaran mis pijaditas y no se me ocurrió otra cosa que meterme en el mundo de la moda y a servir copas. Pleno. A veces no entendía qué demonios hacía una persona tan tímida en dos oficios donde necesitas relacionarte con muchas personas.

¿Cuál es el secreto para quitarse la timidez?

Cuesta [silencio]. Lo puedes hacer de cuajo a base de cogotazos o tardar un poco más. Lo importante es querer soltarse.

Todo fue empezar, ¿no?

En realidad, no fue tan fácil. Aquí había un booker [Tiberio] que me decía que aún no estaba preparado para dar el salto a un mundo que es muy duro y que yo era medio alocado. Vives solos, eres joven y vas a fiestas muy locas... Lo normal es que te eches a perder.

"Empecé sirviendo copas en un pub de la avenida de Anaga, que es otro trabajo en el que si eres algo tímido te acaban comiendo"

¿En la moda se practica el ‘canibalismo’, me explico, es fácil caer antes de tiempo?

Lo tienes todo a mano y en cualquier momento puedes caer en el lado oscuro.

¿Es sencillo deslizarse al lado oscuro?

¿Perderte?

"Tú puedes ser la persona más guapa del mundo y no servir para esto. Hace falta algo más. Suerte, arriesgar cuando te toca, trabajar, no rendirte..."

Sí, acabar siendo un ‘muñeco roto’.

Mucha gente cree que esto sólo son fiestas y excesos. Alrededor del mundo de la moda hay un run run bastante oscuro donde habita la ausencia de amigos, la soledad, la tristeza... La competitividad es dura y si no tienes la cabeza bien amueblada es fácil perderte.

¿Muchas distracciones?

No, mucha competencia... Cuando eres pequeño quieres ser abogado, bombero [Iván se llegó a plantear prepararse unas oposiciones] o médico, pero ahora los chicos buscan ser instagramer, influencers o modelo. Hay más competencia y menos puestos de trabajo. Además, antes se pagaba mejor.

"Alrededor del mundo de la moda hay un run run bastante oscuro donde habita la ausencia de amigos, la soledad, la tristeza..."

¿Salir en calzoncillos a una pasarela no es como ir al salón de casa por la mañana en gayumbos?

Yo me lo tomo como si estuviera en la playa. Si le digo que en el bar donde empecé a trabajar había que servir copas en bañador se puede imaginar lo pronto que perdí la timidez. Cuando recibes el primer cogotazo ya puedes con todo; la vergüenza se va sola...

¿Y el cabreo de su madre cuando le dijo que dejaba Agrícola?

Se enfadó, pero pensé que iba a ser peor [sonríe]. Me dijo que se lo explicara bien y se vino conmigo a Barcelona a ver cómo iba todo. Vio que estaba con gente seria y se quedó más tranquila. Allí me dejo.

¿Están muy equivocados los que creen que un modelo sólo es una cara bonita?

Caras bonitas hay miles [pausa]. Esto no funciona así. Tú puedes ser la persona más guapa del mundo y no servir para esto. Hace falta algo más. Suerte, arriesgar cuando te toca, trabajar, no rendirte...

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