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José Luis Delgado Miranda se jubila tras tres décadas

El oftalmólogo José Luis Delgado Miranda se jubila tras treinta años de excelencia clínica, docencia y un gran compromiso humano

José Luis Delgado

José Luis Delgado

Santa Cruz de Tenerife

El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC) ha sido testigo esta semana de un acontecimiento que marca un antes y un después en su organigrama facultativo. El doctor José Luis Delgado Miranda, una de las figuras más respetadas y queridas del centro, ha hecho efectiva su jubilación tras más de treinta años dedicados al servicio de la sanidad pública canaria. Su marcha no representa solo el retiro de un especialista de primer nivel, sino el cierre de una etapa dorada para la oftalmología en el archipiélago, dejando tras de sí un legado de innovación, enseñanza y, sobre todo, una profunda huella humana que difícilmente podrá ser borrada de los pasillos del hospital tinerfeño.

La trayectoria del doctor Delgado Miranda es la de un profesional que nunca olvidó sus raíces. Natural de Granadilla de Abona, su vocación médica nació de un compromiso temprano con el bienestar de su comunidad. Tras completar su formación básica, inició su andadura profesional como médico de familia en el municipio de Vallehermoso, en la isla de La Gomera. Aquellos años en el ámbito rural fueron fundamentales para forjar su carácter; allí aprendió que la medicina, antes que tecnología y fármacos, es escucha y cercanía. No obstante, su inquietud por la especialización lo llevó a tomar una decisión que cambiaría su destino: emigrar a Argentina para formarse en el complejo campo de la Oftalmología. En tierras americanas adquirió una visión avanzada de la cirugía ocular que, años más tarde, se convertiría en el estándar de oro a su regreso a Tenerife.

Al incorporarse al sistema sanitario público canario, el doctor Delgado Miranda volcó todo su conocimiento en el Hospital de La Candelaria. Su pasión por la disciplina lo convirtió pronto en un referente, pero fue su visión estratégica la que permitió dar un salto cualitativo al servicio. Él fue el principal impulsor y creador de la Unidad de Órbita, Oculoplástica y Vía Lagrimal del HUNSC. En una época donde estas subespecialidades aún buscaban su espacio, el doctor Delgado supo entender que el tratamiento de los anexos oculares —párpados, órbita y conductos lagrimales— requería una especialización técnica de altísimo nivel. Bajo su liderazgo, esta unidad no solo creció en volumen asistencial, sino que se convirtió en un modelo de colaboración multidisciplinar, estableciendo lazos de trabajo con otros servicios del hospital para ofrecer soluciones integrales a patologías de gran complejidad.

Sin embargo, el doctor Delgado siempre fue consciente de que un médico no es completo si no comparte lo que sabe. Su máxima preocupación fue siempre la creación de una "escuela" que perpetuara la excelencia en la oftalmología oculoplástica. Para él, la docencia no era una obligación, sino una devoción. A lo largo de las décadas, promovió jornadas formativas de cirugía en directo, atrayendo a Tenerife a oftalmólogos de reconocido prestigio nacional para compartir quirófano y conocimientos. Asimismo, impulsó varias ediciones del Simposio Canario de Oculoplástica, logrando situar a las islas en el mapa científico de esta especialidad. Este compromiso con la formación médica y la vanguardia científica alcanzó su punto más alto en 2023, cuando asumió la presidencia del XXXII Congreso de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Ocular y Orbitaria, un evento que reunió en Tenerife a la élite de la especialidad y que fue un éxito rotundo bajo su coordinación.

Pero más allá de los congresos, los títulos y las innovaciones quirúrgicas, lo que define a José Luis Delgado Miranda es su inmensa calidad humana. A pesar de sus altas responsabilidades en el hospital de referencia provincial, nunca abandonó el contacto directo con su pueblo. En su consulta de Granadilla de Abona, se convirtió en el oftalmólogo de confianza para generaciones enteras de vecinos del sur. Allí, el doctor Delgado atendía con la misma pulcritud y dedicación al paciente más humilde que al profesional más reconocido. Su capacidad para proporcionar ayuda a toda persona que lo requiriera, sin importar rangos ni estratos sociales, es el rasgo que más destacan quienes han trabajado a su lado. Se dice de él que siempre mostró su mejor cara con los más desfavorecidos, utilizando su talento no para el lucimiento personal, sino como una herramienta de justicia social.

Su jubilación, por tanto, se vive en el hospital con una mezcla de nostalgia y gratitud. Sus compañeros del Servicio de Oftalmología del HUNSC no han escatimado en elogios al despedir a quien ha sido mucho más que un jefe o un colega: ha sido un mentor y un ejemplo de integridad. En el acto de despedida, se subrayó su aportación inestimable a la sanidad pública y el impacto positivo que su labor ha tenido en la calidad de vida de miles de pacientes canarios. Para sus colegas, Delgado Miranda deja una "eterna presencia"; una forma de entender la medicina donde la técnica más avanzada debe ir siempre de la mano de la compasión y el respeto.

Hoy, el doctor se retira de la primera línea, pero su trabajo continúa vivo en cada uno de los especialistas que formó y en cada protocolo que instauró en la Unidad de Oculoplástica. José Luis Delgado Miranda cierra su etapa en el HUNSC con la satisfacción del deber cumplido y con el reconocimiento unánime de una sociedad, la canaria, que ha tenido la fortuna de contar con su talento y su corazón durante más de treinta años. Se va el médico, pero queda el maestro.

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