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Neurolimpiadas: envejecimiento activo a través del juego

Más de dos mil personas mayores de sesenta años han participado este año en una competición que ha recorrido distintos municipios del archipiélago

Óscar Morales y Besay Rodríguez, organizadores de las Neurolimpiadas, durante la final celebrada en San Bartolomé de Tirajana

Óscar Morales y Besay Rodríguez, organizadores de las Neurolimpiadas, durante la final celebrada en San Bartolomé de Tirajana

El Día

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Santa Cruz de Tenerife

Una nueva rutina ha recorrido distintos rincones de Canarias en los últimos meses: un pabellón, unas tarjetas, un tablero, una prueba compartida entre risas. No hay retransmisiones en directo ni grandes premios en metálico, pero nunca faltan la concentración, los nervios y las ganas de hacerlo cada vez mejor. Y es que, cuando hablamos de las Neurolimpiadas, durante unos minutos el tiempo parece ponerse de acuerdo con quienes han decidido no dejarse vencer por él.

Las Neurolimpiadas no nacieron como una competición al uso. Su propósito es otro: promover el envejecimiento activo a través del juego, la actividad cognitiva y el trabajo en equipo, generando espacios de encuentro entre personas mayores de distintos municipios. En su edición de 2025, el proyecto llegó a más de dos mil participantes mayores de sesenta años, consolidándose como una de las experiencias de envejecimiento activo con mayor implantación territorial en Canarias.

Desde su creación hace cuatro años con los primeros campeonatos en Tenerife y La Palma, el programa ha ido creciendo hasta alcanzar las cinco islas en este 2025 con sus respectivas pruebas insulares. Al final, 31 municipios fueron los encargados de promover este año las olimpiadas de la mente, desde Tazacorte en La Palma hasta la Villa de Moya en Gran Canaria, pasando por Tuineje en Fuerteventura, Santiago del Teide en Tenerife o Tías en Lanzarote.

Los mayores de estos municipios dieron lo mejor de sí mismos en unas pruebas que, diseñadas desde una lógica accesible y participativa, combinaron actividad física adaptada y, sobre todo, estimulación cognitiva. Entre ellas destacan los relevos, una dinámica de coordinación y trabajo en equipo; el clásico cifras y letras; el aro canario, inspirado en el juego tradicional y adaptado a formato competitivo; o la carrera de letras, una prueba que mezcla agilidad, lenguaje y cooperación. Todas ellas pensadas para activar capacidades cognitivas sin perder el componente lúdico y de espectáculo.

Equipos de toda Canarias finalistas de las Neurolimpiadas 2025

Equipos de toda Canarias finalistas de las Neurolimpiadas 2025 / E. D.

Pero el verdadero valor del proyecto no está solo en las dinámicas, sino en todo lo que las rodea: la preparación previa, el sentimiento de pertenencia a un equipo, las sesiones compartidas y la motivación por seguir aprendiendo. “Esto no va tanto de ganar como de mantenerse activo y compartir”, comentaba uno de los participantes durante una de las jornadas. Para muchos de ellos, las Neurolimpiadas se han convertido en una cita esperada y en un incentivo para dejar a un lado la rutina.

Este recorrido desembocó en las finales regionales, celebradas recientemente en Maspalomas, donde los dieciséis equipos clasificados se citaron en una jornada que puso la guinda a un año de convivencia. Desde el primer momento, el ambiente recordó al de unos auténticos Juegos Olímpicos: desfile inaugural de los municipios participantes con sus banderas, aplausos desde la grada y un sentimiento compartido de orgullo por representar a cada territorio. Ni la borrasca Emilia pudo con las ganas de competir de quienes soñaban con dejar bien alto el pabellón de su municipio.

Los mejores de la final: Volcánicas de Lanzarote. ¿Ganadores? Absolutamente todos los equipos que se atrevieron a marcarse una meta en la que prima la salud. Las celebraciones, los abrazos y las fotografías conjuntas dejaron claro que el objetivo se había cumplido mucho antes de conocer la clasificación final.

“Lo importante es sentir que todavía contamos, que seguimos siendo parte activa de la sociedad”, explicaba una de las finalistas tras finalizar su prueba. Un mensaje que conecta directamente con la filosofía de las Neurolimpiadas y con la idea de envejecimiento activo que las sustenta.

Desde la organización destacan precisamente ese impacto social del proyecto. Más allá del evento final, las Neurolimpiadas generan hábitos saludables, refuerzan la autoestima, combaten la soledad no deseada y crean vínculos estables entre personas mayores de distintos municipios. En muchos casos, las sesiones preparatorias se han integrado en la programación habitual de centros de mayores y asociaciones, garantizando la continuidad de la actividad durante todo el año.

De cara a 2026, los coordinadores del proyecto, Besay Rodríguez y Óscar Morales, avanzan que el objetivo es consolidar lo logrado y seguir ampliando el alcance. “Queremos mantener, al menos, el número de participantes en Fuerteventura, aumentar el número de municipios en Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife y La Palma, y, por supuesto, adentrarnos en La Gomera y El Hierro”, señalan. Entre los que ya han mostrado interés figuran San Bartolomé de Tirajana, La Laguna o Arona. “¿Un sueño? La posible expansión del proyecto a otras comunidades autónomas del país”, sentencian.

El impulso institucional ha sido clave para que las Neurolimpiadas se consolidaran y crecieran en Canarias. La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, dirigida por Poli Suárez, ha respaldado esta iniciativa como parte de una visión amplia que entiende el deporte y la actividad cognitiva como herramientas de bienestar y cohesión social a lo largo de toda la vida. Por su parte, los cabildos se han volcado con las competiciones insulares y cada ayuntamiento ha puesto su granito de arena con la colaboración en los entrenamientos semanales y los gastos derivados de los viajes.

Al final, puede que las Neurolimpiadas no hayan dejado récords ni marcas históricas, pero sí algo más duradero: la sensación de seguir en juego, de seguir aprendiendo y formando parte de un equipo. Porque, en estas particulares olimpiadas de la mente, el verdadero triunfo no se mide en puntos, sino en demostrar que la edad no es una barrera para seguir ocupando un lugar activo dentro de la comunidad.

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