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Gloria Herrera: «’Activídate’ me ha animado a seguir un plan de mantenimiento»

Una de las usuarias de las Unidades Activas de Ejercicio Físico en Canarias valora de forma muy positiva la puesta en marcha del programa, en el que ya participan 506 personas

Gloria Herrera practica uno de los ejercicios que ya forman parte de su rutina.

Gloria Herrera practica uno de los ejercicios que ya forman parte de su rutina. / LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

Gloria Herrera, una mujer de 60 años natural del municipio grancanario de Teror, es una de las 506 personas que ya han sido atendidas en las Unidades Activas de Ejercicio Físico (UAEF) a través del programa Activídate, una iniciativa desarrollada de forma conjunta entre la Consejería de Sanidad y la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias para luchar contra el sedentarismo. «Estoy encantada con este proyecto porque me ha animado a seguir un plan de mantenimiento», afirma la usuaria.

Tal y como relata esta administrativa, su primer acercamiento con el deporte se produjo a raíz de una lesión que la obligó a permanecer en situación de baja laboral entre los meses de julio y agosto. En ese momento, Herrera sufría una infección en el codo derecho. La dolencia derivó en el diagnóstico de epicondilitis severa –una afección que también se conoce como codo de tenista–, por lo que su verano estuvo marcado por pinchazos y consultas semanales con su médico de cabecera. Cuando finalizó el tratamiento y estaba a punto de recibir el alta, el facultativo le preguntó si en su vida estaba presente el ejercicio físico. «Le dije que no, y menos aún con el problema que había sufrido. Entonces, me derivó al Complejo Deportivo Los Llanos», cuenta.

Solo una semana después, recibió una llamada para acudir a la primera cita. Una vez en el centro, fue atendida por una educadora deportiva que le hizo un cuestionario, evaluó su estado físico y le explicó que el ejercicio también podía actuar como un tratamiento para mantener un buen estado de salud en general. Ya a principios de septiembre, con la puesta en marcha de Activídate, continuó con el plan en la UAEF que se encuentra en Teror. «Acudo una hora, dos veces a la semana. Allí, los educadores deportivos me hacen un control muy completo, me toman las pulsaciones, me pautan una serie de ejercicios y observan mi evolución», comenta la sexagenaria.

Rutina personalizada

La usuaria asegura que en este espacio se siente «muy acompañada y cuidada», pues los profesionales tienen en cuenta las circunstancias y las limitaciones de cada persona, proponen alternativas y plantean un plan de ejercicios muy ameno y dinámico. «Las rutinas incluyen cardio, juegos y el uso de aparatos, bandas elásticas y otros recursos. Estoy en un grupo de personas de diferentes edades, y la verdad es que el tiempo se me pasa volando», apunta.

Con base en los datos que maneja la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, hasta el 19 de diciembre, habían sido derivadas 532 personas a las UAEF, de las cuales 506 ya habían podido acceder a estos espacios. Por islas, en Gran Canaria se han registrado 110 derivaciones, mientras que en Tenerife se han producido 169. En Fuerteventura, en cambio, ha habido 29; en Lanzarote 79; en La Palma 50, en El Hierro 51 y en La Gomera 44.

Hay que recordar que este programa permitirá impulsar la receta deportiva en el Archipiélago. Por ahora, se dirige a las personas mayores de 55 años y opera en siete zonas básicas de salud –una en cada isla–. La primera fase de su puesta en marcha se prolongará hasta febrero y se encuentra financiada con Fondos Europeos. A partir de entonces, será sufragada con recursos propios del Gobierno canario.

La iniciativa se dirige a la población de más de 55 años y opera en siete zonas básicas de salud

Los principales objetivos de Activídate son reducir el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares en este sector poblacional y mejorar tanto la funcionalidad como la calidad de vida de las personas atendidas. Además, pretende disminuir las cifras de mortalidad que están asociadas al sedentarismo.

Las UAEF se encuentran ubicadas en centros deportivos municipales, asociaciones de mayores y espacios comunitarios que han sido habilitados por los cabildos y ayuntamientos. Todas ellas cuentan con el material necesario para elaborar programas individualizados para los usuarios y con personal cualificado.

La iniciativa dispone de una plataforma que lleva el nombre del programa y está conectada al sistema Drago AP. Ahora bien, los educadores deportivos solo pueden acceder a la información que los médicos consideren necesaria para que puedan desarrollar su labor de forma adecuada.

«Para mí, es un servicio muy útil que, además, tiene la ventaja de ser gratuito. Creo que no podemos pedir más», concluye Gloria Herrera.

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